Iglesia Argentina: "Nuestra Patagonia arde"
Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano
El Episcopado Argentino expresó su “inmenso dolor y preocupación” ante los incendios forestales que afectan gravemente a la Patagonia, en particular a la provincia de Chubut, donde el fuego se inició en la zona de Esquel y luego se extendió a otros puntos de la cordillera. A través de un comunicado difundido por el Área de Ecología Integral de la Comisión de Pastoral Social, los obispos reclamaron que se declare la emergencia y se dispongan “todos los recursos necesarios” para poner fin a una crisis que continúa agravándose.
En el texto, la Conferencia Episcopal Argentina pidió especialmente al Gobierno nacional, en diálogo con los gobiernos provinciales, una respuesta inmediata, coordinada y eficaz. “Después llegará el momento de determinar responsabilidades o señalar causas. Ahora es el momento de arremangarse y darle fin a esta crisis”, subrayaron, marcando la urgencia del momento y la prioridad de proteger vidas humanas, comunidades y ecosistemas.
Cercanía con las víctimas y gratitud a quienes combaten el fuego
Los obispos manifestaron su cercanía espiritual con las personas y comunidades afectadas por los incendios, entre ellas familias, poblados rurales y pueblos originarios, que padecen de manera directa las consecuencias del avance del fuego, la pérdida de viviendas, medios de subsistencia y entornos naturales. Asimismo, expresaron su agradecimiento a quienes, “con el cuerpo o con la ayuda material”, trabajan incansablemente para contener las llamas que destruyen extensas áreas de bosque y amenazan zonas habitadas.
El mensaje concluye con una oración al “Señor de la creación”, pidiendo la llegada de la lluvia que alivie la situación, y con una invocación a la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, para que interceda por el país e ilumine a quienes deben tomar decisiones en estas circunstancias particularmente dramáticas.
Emergencia ígnea en varias provincias patagónicas
En este contexto, el Gobierno argentino anunció que decretará la “emergencia ígnea” en cuatro provincias de la Patagonia: Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. La medida responde a los reiterados reclamos de los gobernadores patagónicos y apunta a agilizar la coordinación entre organismos nacionales y provinciales en las tareas de prevención y combate del fuego.
Según datos oficiales, solo en Chubut se han quemado al menos 45.000 hectáreas de bosque desde el inicio del verano austral. El área más afectada es el Parque Nacional Los Alerces, donde el fuego ya consumió unas 20.000 hectáreas de un ecosistema andino de altísimo valor ambiental, reconocido por su biodiversidad y por la presencia de especies milenarias.
Un esfuerzo sostenido frente a una crisis prolongada
En las zonas afectadas trabajan cerca de 450 brigadistas, apoyados por 19 medios aéreos. Las lluvias registradas en los últimos días permitieron mejorar las condiciones operativas, aunque no han sido suficientes para extinguir los focos activos. El Gobierno nacional destinó además unos 87 millones de dólares para apoyar a distintos cuerpos de bomberos voluntarios y fortalecer la respuesta ante la emergencia.
Otro de los incendios de mayor magnitud afecta el área comprendida entre Puerto Patriada y la localidad de Epuyén, con cerca de 22.300 hectáreas dañadas, aunque las autoridades provinciales informaron que el fuego se encuentra contenido en un 85 %. La problemática alcanza también, en distinta proporción, a otras provincias del sur argentino, configurando una de las crisis ambientales más graves de los últimos años.
Cáritas, junto a las familias afectadas
En paralelo a la emergencia ambiental, Cáritas continúa acompañando a las comunidades alcanzadas por distintas situaciones críticas en la provincia de Chubut. Mientras se sostiene la asistencia en las zonas afectadas por los incendios forestales, se sumó recientemente la situación de Comodoro Rivadavia, donde se registraron derrumbes por deslizamientos de suelo en el cerro Hermitte, lo que obligó a evacuaciones preventivas.
En Comodoro Rivadavia, Cáritas diocesana acompaña a las familias damnificadas mediante un trabajo territorial articulado con los equipos locales y en comunicación permanente con Cáritas nacional. Más de 250 personas se encuentran actualmente alojadas en centros oficiales de la ciudad, como el Albergue Evita, el Gimnasio Ameghino, el Parque Saavedra y otros espacios habilitados, en un contexto dinámico que sigue siendo evaluado día a día.
Las zonas de desalojo se concentran principalmente en el sector del cerro Hermitte e incluyen barrios como Sismográfica, Médanos, Los Tilos y El Marquesado, donde se mantienen medidas preventivas ante el riesgo existente. Cáritas nacional envió un primer apoyo económico para fortalecer la asistencia y continúa evaluando necesidades junto con la comunidad local, reafirmando su compromiso de presencia más allá de la urgencia inicial.
Solidaridad organizada ante los incendios
Desde el 5 de enero, la provincia de Chubut se ve gravemente afectada por incendios forestales de gran magnitud concentrados en al menos cinco focos principales: Puerto Patriada, Villa Lago Rivadavia, Puerto Café, Loma de la Cancha y El Turbio. Cáritas Esquel comenzó ese mismo día a movilizar voluntarios para relevar necesidades urgentes, acompañar a las familias evacuadas y organizar la ayuda inmediata con artículos de primera necesidad y agua para quienes trabajan en la primera línea de respuesta.
Cáritas nacional activó además un primer apoyo económico del Fondo de Respuesta a las Emergencias y mantiene un contacto constante con los equipos locales. En este marco, la institución recuerda que “la ayuda que más ayuda es la que se organiza” e invita a seguir unidos en la oración y la solidaridad para acompañar a los hermanos y hermanas afectados por esta emergencia que interpela a todo el país.
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