Los chicos de las escuelas de la Custodia de Tierra Santa con el padre Ibrahim Faltas en Jerusalén Los chicos de las escuelas de la Custodia de Tierra Santa con el padre Ibrahim Faltas en Jerusalén  

Padre Faltas: la Knesset pone en peligro a las escuelas y familias palestinas

Una nueva ley aprobada por el Parlamento israelí impide a los graduados de las universidades palestinas enseñar en los institutos de Israel. El responsable de las escuelas de la Custodia de Tierra Santa: en nuestras escuelas trabajan 235 profesores de los Territorios, pero ahora «todos los que han estudiado en las universidades palestinas de Cisjordania ya no podrán enseñar».

Giada Aquilino - Ciudad del Vaticano

En los Territorios de Palestina «los profesores son en este momento los únicos que trabajan, los únicos que pueden tener ingresos, porque allí, desde que comenzó la guerra, nadie trabaja». El pensamiento del padre Ibrahim Faltas, responsable de las escuelas de la Custodia de Tierra Santa, se centra en el impacto que tendrá en el tejido social palestino la ley israelí, aprobada el miércoles pasado en la Knesset, que impide a los graduados de las universidades que siguen el plan de estudios del Estado de Palestina enseñar en las escuelas de Israel, a menos que también posean una acreditación específica por parte de Israel. El texto, promovido por los diputados del Likud Amit Halevi y Avichay Boaron, fue aprobado por 31 votos a favor y 10 en contra.

La realidad en los Territorios

Con la nueva ley, observa el padre franciscano, «todos los palestinos de Cisjordania que han estudiado en universidades palestinas, como por ejemplo la de Belén, que es cristiana, o la de Hebrón, ya no podrán enseñar en las escuelas de Israel: es realmente muy grave», teniendo en cuenta que «muchísimos que tenían permiso para trabajar en Israel ya no pueden salir (de los Territorios Palestinos Ocupados). Y otros que trabajaban en el sector del turismo, ahora bloqueado, llevan más de dos años sin trabajar. Además, los que tenían un empleo remunerado por la Autoridad palestina no cobran porque no hay dinero».

Las escuelas cristianas en Jerusalén

Como Custodia, recuerda, «en Jerusalén tenemos cinco escuelas, 18 en toda Tierra Santa: esto significa que los profesores titulados en las universidades de Cisjordania no podrán venir a enseñar». Al mismo tiempo, las repercusiones también afectan a otros institutos. «Las que pagan las consecuencias de esta decisión —informa— son sobre todo las escuelas de Jerusalén», de las cuales 15 son cristianas, con 12 000 alumnos, también musulmanes: en la Ciudad Vieja, junto al convento de San Salvador, se encuentra además el Instituto Magnificat, la escuela de música de la Custodia de Tierra Santa, a la que también asisten niños judíos. «Hay muchos profesores que vienen de Cisjordania y, sobre todo, de la zona de Belén: nada menos que 235». Sin ellos, «significaría cerrar todas estas escuelas porque no hay profesores en Jerusalén, no se encuentran: vienen de Hebrón, de Belén, de Ramala. Sería realmente duro, muy difícil».

Los permisos de entrada

El padre Faltas recuerda que, en las últimas semanas, unos 10.000 alumnos de escuelas cristianas de la Ciudad Santa no pudieron reanudar las clases tras las vacaciones de Navidad. Los directores de sus centros educativos habían convocado una huelga contra la decisión de las autoridades israelíes de no renovar los permisos de trabajo de 171 profesores procedentes de los Territorios palestinos ocupados. «Se había concedido el permiso para todos los días excepto los sábados, pero es precisamente cuando tenemos clase y por eso no hemos podido abrir los centros para el segundo semestre». Tras la protesta, «se concedió el permiso para los sábados, pero bloquearon los viernes y domingos: sin embargo, también hay actividades esos días y necesitamos a los profesores». Finalmente llegó «el permiso para todos los días, siete días a la semana, pero estuvimos una semana sin clases y el semestre se reanudó el sábado pasado».

Una herramienta para la paz

Según informa «The Times of Israel», la ley aprobada esta semana no se aplicará a los profesores ya contratados por el Ministerio de Educación. «Hay profesores que llevan veinte o treinta años trabajando en Jerusalén y estamos hablando de 235 familias: espero sinceramente que la nueva normativa no se aplique también a ellos». Mientras que los miembros araboparlantes de la Knesset han calificado la medida de discriminatoria, los partidarios de la ley la han justificado como un esfuerzo por frenar la incitación a la violencia y al odio contra Israel. «Estos profesores trabajan en escuelas cristianas. Comenzamos nuestras clases con la “oración sencilla” de San Francisco de Asís: “Señor, haz de mí un instrumento de tu paz”».

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

23 enero 2026, 16:51