2026.02.23 Barcellona

Barcelona: Jóvenes rezan por la paz en Camerún

Celebración "Sent la Creu" ("Siente la Cruz") en la Basílica de la Sagrada Familia con el obispo camerunés Barthélémy Yaouda Hourgo y el cardenal Juan José Omella Omella. La iniciativa se centró en el antiguo símbolo cristiano y reflexionó sobre el significado de la cruz hoy, con especial atención a Camerún, un país marcado por el conflicto y la fragilidad humana.

Francesco Ricúpero - Ciudad del Vaticano

En uno de los lugares emblemáticos del cristianismo contemporáneo, la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona se transformó, el domingo 22 de febrero, en un punto de encuentro para la fe, el compromiso juvenil y la oración universal. En su décima edición, la iniciativa "Sent la Creu" ("Siente la Cruz") reunió una reflexión sobre el significado de la cruz hoy, centrándose en este antiguo símbolo cristiano y con especial atención a Camerún, un país marcado por el conflicto y la fragilidad humana. Tras las cruces de Lampedusa (2017), Mosul (2018), Camboya (2019), Bangassou (2020), Venezuela (2021), Filipinas (2022), Ucrania (2023), Tierra Santa (2024) y Siria (2025), la cruz camerunesa ha llegado a Barcelona. 

No olvidemos a las comunidades cristianas

Organizada por el Secretariado Diocesano de Juventud de la Arquidiócesis de Barcelona, ​​la celebración, presidida por el obispo Barthélémy Yaouda Hourgo, de Yagoua, contó con la asistencia de cientos de jóvenes que compartieron una liturgia de oración, testimonios y reflexiones sobre el valor del sacrificio, la esperanza y la paz. En el centro del encuentro, más allá de la propia cruz, se encontraba un recordatorio para no olvidar a las comunidades cristianas que viven en conflicto y persecución, encarnando concretamente la llamada a la solidaridad cristiana.

Este año, destacaron los organizadores, celebramos el décimo aniversario  de este evento con la presencia del obispo Yaouda Hourgo, quien no teme denunciar un régimen opresor y está dispuesto a dar su vida por el Evangelio. Desde 2008, el prelado ha liderado la diócesis en un contexto marcado por la pobreza, la inseguridad y las flagrantes violaciones de los derechos humanos. Se ha distinguido por su compromiso pastoral, su labor social con los más vulnerables y su firme postura ante los desafíos políticos y sociales del país.

Compromiso con los valores evangélicos

La presencia del obispo camerunés ofreció un puente entre el sufrimiento y la esperanza. Su participación en la celebración, junto con la del cardenal arzobispo de Barcelona, ​​Juan José Omella Omella, reafirmó la dimensión universal de la Iglesia y la cruz cristiana como instrumento de comunión entre los pueblos, demostrando cómo la fe puede convertirse en un puente entre el sufrimiento local y una fraternidad más amplia.

Para los jóvenes catalanes, «Sent la Creu», que forma parte de la liturgia cuaresmal más amplia, es un momento de profunda reflexión, capaz de renovar el compromiso personal y comunitario con los valores evangélicos. En muchos testimonios, la cruz fue vista no solo como símbolo del sufrimiento, sino como una llamada a asumir responsabilidades concretas por la paz, la justicia y la dignidad humana.

«Sent la Creu» 2026 es una invitación a percibir la cruz como un «lugar» donde convergen la memoria, el sufrimiento, el compromiso por la paz y la esperanza de resurrección: un signo eterno que sigue hablando al corazón de las nuevas generaciones. Cada año, al inicio de la Cuaresma, la Secretaría de Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Cataluña organiza una vigilia de oración ante la cruz de un país afligido por la pobreza, la injusticia o la guerra. «Sent la Creu» 2026, una vez más, fue fruto de la colaboración con la asociación «Ayuda a la Iglesia Necesitada».

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

24 febrero 2026, 16:49