La iglesia de los Teatinos y de San Cayetano de Múnich La iglesia de los Teatinos y de San Cayetano de Múnich  (AFP or licensors)

La Iglesia católica de Alemania concluye la primera fase del Camino sinodal

El sábado concluyó en Stuttgart la sexta y última Asamblea sinodal. El siguiente paso será la creación de una Conferencia sinodal: el episcopado votará en breve los estatutos, ya aprobados por el Comité central de los católicos alemanes.

Giovanni Zavatta - Ciudad del Vaticano

Del Camino sinodal a la institución de una Conferencia como órgano nacional para la sinodalidad: con la sexta y última Asamblea sinodal que concluyó el sábado pasado en Stuttgart, la Iglesia católica en Alemania ha concluido su primera fase de análisis interno. El siguiente paso será precisamente la creación de una Conferencia sinodal: el episcopado votará en breve los estatutos, ya adoptados por el Comité central de los católicos alemanes. Posteriormente, según informa un comunicado, se solicitará el reconocimiento (recognitio) a Roma. En sus consultas, los obispos y los laicos se han ocupado de la evaluación y el seguimiento de las resoluciones adoptadas a partir de 2021.

Por un mundo que tiene futuro

Al término de los trabajos, se adoptó por amplia mayoría una declaración conjunta titulada Por un mundo que tiene futuro. Con una Iglesia que da esperanza, en la que, entre otras cosas, los firmantes reiteraron la necesidad de seguir abordando el problema de los abusos sexuales dentro de la Iglesia, con el objetivo de superar las causas estructurales: «Con la Conferencia sinodal, la Iglesia católica en Alemania obtendrá una herramienta para combatir de manera duradera las dimensiones sistémicas del abuso de poder». Además, se garantizará una mayor «participación, transparencia y responsabilidad contra la discriminación, promoviendo la igualdad de género». Entre las decisiones tomadas figura la creación, dentro de la futura Conferencia sinodal, de un tercer grupo de personas que acompañará a la Conferencia episcopal y al Comité central de los católicos: veintisiete miembros, entre ellos dos del Comité consultivo para las Víctimas de violencia sexual y dos de la Conferencia de superiores mayores de las órdenes religiosas; al menos trece miembros deberán ser mujeres y al menos cinco miembros deberán ser menores de 30 años.

La sinodalidad como característica

«La sinodalidad es la característica distintiva del futuro de la Iglesia, en todo el mundo y en Alemania», afirmó el obispo presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Georg Bätzing: «Me alegra y agradezco que los dos procesos sinodales —el camino romano y nuestro camino— estén ahora tan bien entrelazados. Ya no hay dicotomía; la Iglesia es una comunidad y la sinodalidad es el futuro de la comunidad eclesial. Esta es la vara con la que debemos medirnos». De Alemania al mundo: «Con el Camino sinodal, no nos centramos solo en nuestra parroquia. La futura Conferencia sinodal pretende y debe posicionarse sobre cuestiones sociopolíticas, laicos y obispos juntos. Esta es una alianza poderosa que nos permitirá ser visibles ante el público. Y esto también implica el anuncio de la Buena Nueva. El Evangelio es el principio rector de nuestras acciones. Sigamos adelante. Seamos valientes. Demostremos esperanza. Demos testimonio de nuestra fe en una época que necesita el testimonio de los cristianos», concluyó monseñor Bätzing.

Democracia y dignidad humana

En la misma línea, la presidenta del Comité central de los católicos alemanes, Irme Stetter-Karp: «Tenemos una tarea en nuestra comunidad, para la Iglesia que se encamina hacia el siglo XXI. Al mismo tiempo, tenemos una tarea en la sociedad. La democracia y la dignidad humana están sometidas a una fuerte presión en todo el mundo por parte de autócratas y antidemócratas. Como cristianos, debemos oponernos a esta evolución. Compartimos esta tarea con la Iglesia universal. Por lo tanto, es un signo de los tiempos que los católicos en Alemania queramos instaurar más democracia en nuestra Iglesia. La dignidad humana y la participación, la solidaridad y la fiabilidad del derecho no deben sacrificarse en aras del poder. Necesitamos un contrapeso a esta evolución, un contrapeso vivo».

Agentes del cambio

Para el obispo Michael Gerber, vicepresidente de la Asamblea sinodal, «los retos actuales nos unen a muchos grupos de la sociedad que se comprometen con un orden libre y democrático». La Iglesia debe dejarse «conmover por el destino de los jóvenes, marginados y a menudo heridos, y su compromiso debe permitir que estas personas se sientan sujetos, agentes del cambio». El otro vicepresidente, Thomas Söding, explicó que el Camino Sinodal ha resistido las tensiones y ha generado energía: «Es una escuela de escucha donde la confianza puede crecer porque es un lugar donde se comparten ideas, expectativas, críticas, preocupaciones y esperanzas. Ahora comienza un nuevo capítulo. La declaración final resume, con honestidad y franqueza, las experiencias que hemos recopilado. Marca la misión de nuestra Iglesia: ofrecer esperanza al mundo de hoy». 

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

02 febrero 2026, 15:42