Algunas personas observan los vehículos destruidos tras un atentado perpetrado en la Carretera Panamericana, en Cajibio (Colombia) Algunas personas observan los vehículos destruidos tras un atentado perpetrado en la Carretera Panamericana, en Cajibio (Colombia)

Iglesia en Colombia hace llamado urgente: “Nada justifica la violencia”

En un comunicado los obispos rechazan los recientes hechos que han cobrado vidas humanas y dejado múltiples personas heridas: “Persistir en la violencia solo profundiza el sufrimiento del pueblo y destruye el tejido social”

Vatican News

“La Conferencia Episcopal de Colombia, unida al clamor de las poblaciones de los departamentos del Huila, Meta, Cauca, Valle del Cauca y Nariño, expresa su profundo dolor, consternación y preocupación ante el recrudecimiento de la violencia y la crisis humanitaria que los afecta gravemente”.

Así en un comunicado los obispos colombianos rechazan los recientes hechos de violencia, que han cobrado numerosas vidas humanas y dejado múltiples heridos —incluyendo población civil, líderes sociales y comunidades vulnerables— que evidencian una situación alarmante que hiere la dignidad humana y quebranta el derecho fundamental a la vida.

Reiteran que nada justifica la violencia: “como pastores, elevamos nuestra voz para reiterar con firmeza: nada justifica la violencia. Toda acción armada que atente contra la población civil constituye una grave ofensa a Dios y una ruptura del orden moral y social. La vida humana es sagrada y debe ser protegida en toda circunstancia”, expresan.

Manifiestan su cercanía a las víctimas, y hacen un llamado urgente a los actores armados: “en el nombre de Dios, exhortamos a quienes promueven y ejecutan acciones violentas a la cordura y a cesar inmediatamente todo acto que atente contra la vida, a cumplir con los principios del derecho internacional humanitario y a tratar con humanidad a la población. Persistir en la violencia solo profundiza el sufrimiento del pueblo y destruye el tejido social”.

También piden al Estado asumir sus responsabilidades para garantizar la protección efectiva de la población, el acceso a bienes esenciales y la presencia integral en los territorios.

Concluyen convocando a todas las comunidades eclesiales a intensificar la oración por la paz en toda Colombia y a promover acciones concretas de ayuda humanitaria a las poblaciones afectadas.


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28 abril 2026, 16:01