Inauguración en Asís de la «Global House of Friendship and Hope» Inauguración en Asís de la «Global House of Friendship and Hope»  (ANSA)

Pizzaballa en Asís: los cristianos quieren paz

El patriarca latino de Jerusalén se encuentra en la ciudad de Umbría para inaugurar la Global House of Friendship and Hope, un nuevo proyecto internacional promovido por el Elijah Interfaith Institute. Ante los medios de comunicación del Vaticano, el cardenal habla sobre Tierra Santa y se muestra preocupado por la situación de «ni guerra ni paz». Luego, al referirse a las elecciones en Israel del 27 de octubre, afirma: «Se necesitan caras nuevas»

Daniele Piccini – Asís

“Todos esperan las elecciones como si fueran la solución a todos los problemas, pero en realidad los problemas en el Medio Oriente son de esos que tomarán mucho tiempo resolver. Necesitamos caras nuevas, figuras nuevas. Eso lo decidirán los votantes”. En Asís, con motivo de la visita pastoral del Papa el 6 de agosto, y para inaugurar la Global House of Friendship and Hope, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, responde a las preguntas de los periodistas y habla sobre las próximas elecciones del 27 de octubre en Israel. Ante los medios del Vaticano, el cardenal explica la situación en Jerusalén, que describe como «de gran tensión», aunque «no estamos en un momento de guerra con bombardeos masivos, pero la violencia es, en cierto modo, el criterio general para interpretar las relaciones en Gaza, en Cisjordania, en Israel y en Palestina».

¿Cómo viven los cristianos este diario de desmentidos sobre la posibilidad de acuerdos y negociaciones?

Entre los cristianos, como entre todos, hay un gran cansancio ante este tira y afloja, ante estas comunicaciones que luego son desmentidas por los hechos. Ya es noticia de todos los días. Y esto, lamentablemente, genera una actitud de desconfianza cada vez mayor entre la población, porque ya nadie cree ni siquiera en las cosas que, tal vez, sí son ciertas. Y cuando ocurre algo bueno, ya no se le da crédito porque ya no estamos acostumbrados a verlo. Digamos que es una situación bastante difícil.

¿Ve algún rayo de esperanza?

Sí, hay esperanza porque hay muchísimas personas que siguen arriesgándose en Gaza, en Cisjordania y en Israel. Constantemente me encuentro con gente joven, pero también con personas de más edad, profesores; en fin, personas que tienen algo que perder en cuanto a sus relaciones, y sin embargo se arriesgan para hacer algo, para reunirse, para defender. Todavía existen, dentro de ese mundo, los anticuerpos que protegen a todo el organismo para que no se vea afectado por este virus de la violencia.

Hace no muchos meses, todos nos quedamos un poco en suspenso por la parroquia de la Sagrada Familia, que fue alcanzada por un cohete israelí. Es una parroquia que acoge a muchas personas mayores, así como a muchas personas con discapacidad. ¿Cómo está la situación en esta pequeña comunidad?

Son 541. Los conocemos a todos, uno por uno. Intentan, de alguna manera, volver a la vida normal. Se está tratando de reabrir la escuela. Hemos abierto un centro médico, una especie de dispensario. Hay sacerdotes, pero sobre todo monjas muy activas en el llamado oratorio para los niños, no solo los cristianos. En medio de esa situación tan deteriorada, se busca sobre todo recrear un ambiente lo más sano y sereno posible.

Antes hablamos de los rayos de esperanza. ¿Qué es lo que más le preocupa?

Lo que más me preocupa en este momento es que sigamos en esta situación de ni guerra ni paz, en esta situación ambigua. Donde se habla de soluciones sin crear soluciones reales. Eso es lo que me preocupa, porque genera en el interior de las personas una actitud cada vez más cínica de desconfianza, que es el mayor peligro que veo en este momento entre la población.

El 6 de agosto el Papa se reúne con jóvenes, tanto italianos como europeos, creyentes y no creyentes...

Sin duda, los mayores son la memoria, pero los jóvenes son la esperanza. Por eso necesitamos mirar hacia adelante con confianza. Ellos serán los protagonistas de las próximas generaciones. Por lo tanto, necesitamos invertir en ellos, aprendiendo de nuestros errores, porque ellos pueden construir y proponer algo diferente a lo que nosotros hemos dejado.

¿Qué les dice el Papa cuando se comunican con él?

El Papa está muy cerca de nosotros y está muy al tanto de lo que sucede, lo cual es muy importante. Está presente. En cuanto a una visita del Papa a Tierra Santa, sin duda habrá una tarde o temprano, pero debe ocurrir en un contexto de serenidad.

Asís, el Papa, la paz, el diálogo interreligioso. En octubre se celebrará el cuadragésimo aniversario de la iniciativa de Juan Pablo II del 27 de octubre de 1986, cuando logró reunir a todas las religiones en un gran momento de oración. ¿Cómo celebrar este aniversario?

Es importante que no sea un acto nostálgico. No debemos mirar hacia atrás para poder mirar hacia adelante. También porque en estos 40 años se ha logrado mucho. Además, debido a los conflictos que existen, sobre todo en el Medio Oriente, nos encontramos en un momento decisivo; por lo tanto, puede ser el reinicio de un nuevo camino que tome en cuenta lo hermoso que se ha logrado y también lo difícil que es en este momento, para que sea un camino hermoso, sincero y auténtico.

 

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06 agosto 2026, 14:43