2024.04.03 Fiducia, mani unite

León XIV: Proclamar la fraternidad a un mundo que reduce la paz a "utopía" obsoleta

En su mensaje para la Jornada Mundial de la Fraternidad Humana y con motivo de la entrega del Premio Zayed dedicado a ella, el Papa la califica de "necesidad urgente", más fuerte que los conflictos, las diferencias y las tensiones. Sin embargo, advierte que "quedarse en el terreno de las ideas también será la ruina de tales aspiraciones". Finalmente, insta a considerar al "otro" como hermano o hermana, y nunca como un "instrumento" o una "amenaza".

Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano

El abstracto "campo de ideas", la comunión rechazada como una "utopía de otro tiempo": visiones lejanas, que deben contrastarse con la "necesidad urgente" de una fraternidad más fuerte que los conflictos, las diferencias y las tensiones. Este es el contraste que el Papa León XIV enfatiza en el mensaje publicado este 4 de febrero, con motivo del Día Internacional de la Fraternidad Humana y la entrega del Premio Zayed dedicado a él.

La urgente necesidad de fraternidad

El Papa conmemora el séptimo aniversario de la firma del Documento sobre la Fraternidad Humana para la Paz Mundial y la Convivencia Común por el Papa Francisco y el Gran Imán Ahmed Al-Tayeb, una ocasión que nos permite celebrar «lo más precioso y universal de nuestra humanidad»: la comunión, el «vínculo indisoluble que une a todo ser humano».

“Hoy, la necesidad de esta fraternidad no es un ideal lejano, sino una necesidad urgente”.

La fraternidad, la primera víctima del conflicto

El Pontífice menciona a los muchos —"demasiados"— hermanos y hermanas que en el mundo actual sufren los horrores de la violencia y la guerra, recordando lo que escribió el Papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti: la primera víctima de todo conflicto es "el proyecto mismo de fraternidad, inscrito en la vocación de la familia humana".

“En una época en la que el sueño de construir juntos la paz a menudo se descarta como una ‘utopía de tiempos pasados’, debemos proclamar con convicción que la fraternidad humana es una realidad vivida, más fuerte que todos los conflictos, diferencias y tensiones. Un potencial que debe realizarse mediante un compromiso diario y concreto con el respeto, el compartir y la compasión”.

No nos quedemos en el mundo de las ideas

"Las palabras no bastan", declaró el Papa el pasado mes de diciembre al dirigirse a los miembros del Comité del Premio Zayed. Reafirma este llamamiento en este mensaje, recordando cómo las convicciones más profundas requieren un cultivo constante mediante el esfuerzo tangible. León XIV recuerda primero su propia exhortación apostólica, Dilexi te, en la que escribe que "permanecer en el mundo de las ideas y los debates, sin gestos personales frecuentes y sinceros, será la ruina de nuestros sueños más preciados". Luego regresa a Fratelli tutti: Como hermanos y hermanas, todos estamos llamados a ir más allá de las periferias y a "converger" en un "pleno sentido de pertenencia mutua".

Los galardonados, "Sembradores de esperanza"

El Premio Zayed, continúa el Papa, rinde homenaje a quienes han traducido estos valores en "auténticos testimonios de bondad y caridad humana". Dirigiéndose directamente a los galardonados: Ilham Aliyev, presidente de la República de Azerbaiyán; Nikol Pashinyan, Primer Ministro de la República de Armenia; la señora Zarqa Yaftali y la organización palestina Taawon—León XIV los llaman "sembradores de esperanza" en un mundo que, con demasiada frecuencia, construye muros en lugar de puentes.

“Al elegir el difícil camino de la solidaridad en lugar del fácil de la indiferencia, han demostrado que incluso las divisiones más profundas pueden sanar con acciones concretas. Su labor da testimonio de la convicción de que la luz de la fraternidad puede prevalecer sobre la oscuridad del fratricidio”.

Que el prójimo no sea visto como un extraño o una amenaza

El mensaje concluye con la gratitud de León XIV al Jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, Presidente de los Emiratos Árabes Unidos, por su inquebrantable apoyo a la iniciativa, así como al propio Comité Zayed por su visión y convicción moral.

“Sigamos trabajando juntos para que la dinámica del amor fraterno se convierta en el camino común para todos, y para que el otro ya no sea visto como un extraño ni una amenaza, sino como un hermano”.

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

04 febrero 2026, 13:00