Tommaso Caputo, arzobispo prelado de Pompeya. Tommaso Caputo, arzobispo prelado de Pompeya. 

Arzobispo de Pompeya: un don celebrar el primer año de pontificado con el Papa

Monseñor Tommaso Caputo habla a los medios vaticanos sobre la espera de la ciudad italiana, que este viernes 8 de mayo acogerá a León XIV en el aniversario de su elección al Trono de Pedro y en el día en que la Iglesia recuerda a la Virgen venerada en el Santuario. “Será un acontecimiento histórico: el Pontífice nos confirmará en la fe y en las obras de caridad.”

Daniele Piccini – Ciudad del Vaticano

“Al venir a Pompeya para celebrar el primer año de su pontificado, el Santo Padre nos hace un don muy especial, que queremos acoger con el corazón lleno de gratitud, para que nuestra comunidad se convierta cada vez más en santuario de luz, escuela de oración y fortaleza de paz”.

Las palabras de bienvenida del arzobispo Tommaso Caputo, delegado pontificio para el Santuario de la Beata Virgen María del Santo Rosario de Pompeya, que el viernes 8 de mayo recibirá la visita pastoral de León XIV, expresan “una expectativa entusiasta y gozosa”. Representan los sentimientos de los fieles de toda la ciudad campana, que —como explica el prelado a los medios vaticanos— han enviado “innumerables solicitudes de participación desde todas partes, que lamentablemente, por falta de espacio, no podrán ser todas satisfechas”.

Fue Juan Pablo II el primer Papa en visitar Pompeya: lo hizo en octubre de 1979 y, varios años más tarde, en 2003. En 2008 fue su sucesor, Benedicto XVI, quien acudió a la ciudad, situada a menos de 30 kilómetros de Nápoles, para rezar ante la imagen de la Virgen. El último Pontífice en visitar el santuario mariano fue Papa Francisco, en marzo de 2015.

La visita de León XIV llega, por tanto, 11 años después de la última peregrinación del Papa Bergoglio.

El arzobispo Caputo junto a los jóvenes, en la fiesta de bienvenida en el Centro Bartolo Longo, el 28 de septiembre de 2022.
El arzobispo Caputo junto a los jóvenes, en la fiesta de bienvenida en el Centro Bartolo Longo, el 28 de septiembre de 2022.

— Monseñor Caputo, ¿cómo se desarrollará la jornada?

La visita de un Papa siempre es un hecho histórico para una ciudad, diría que es un acontecimiento trascendental, que marca siempre un “antes” y un “después”. Cada momento será importante. En el centro de todo estará la celebración de la Eucaristía, que el Santo Padre presidirá a las 10:30 en la plaza frente al Santuario.

Después de la Misa se rezará la súplica a la Virgen de Pompeya, que es el acto de consagración a la Santísima María compuesto en 1883 por el fundador, san Bartolo Longo. Decenas de miles de personas acogerán al Papa León, quien simbólicamente dará inicio a su visita encontrándose con el “Templo de la Caridad”, es decir, la gran familia de las Obras de Caridad del Santuario, formada por niños, jóvenes, adultos y mujeres solas con sus pequeños.

Después seguirá un recorrido en el papamóvil por las calles adyacentes y, antes de la celebración de la Misa, el Papa se encontrará en la basílica con los enfermos, las personas con discapacidad y los ancianos.

— ¿Cómo se está preparando la ciudad para esta visita histórica?

La visita de un Pontífice se prepara, ante todo, espiritualmente, con la oración, y de manera particular en nuestra ciudad mariana, con la oración por excelencia, que es el Santo Rosario.

Obviamente, también estamos preparando la visita del Papa desde el punto de vista logístico: un trabajo muy exigente, pero que se ve facilitado por la gran disponibilidad de las instituciones, desde la Prefectura de Nápoles hasta la Región de Campania, desde la Ciudad Metropolitana hasta el Ayuntamiento de Pompeya, además del apoyo de voluntarios de numerosas asociaciones.

— ¿Desde el punto de vista social, cuál es el perfil de la ciudad de Pompeya?

Pompeya es una ciudad de unos 25.000 habitantes. Es una comunidad muy variada y una ciudad moderna, nacida precisamente en torno al Santuario, pero también es una ciudad acogedora. Basta pensar en el flujo de unos 6 millones de visitantes al año: entre los turistas que visitan el parque arqueológico, uno de los más famosos del mundo, y los peregrinos, más de 2 millones, que acoge cada año el Santuario.

Como en todo el sur de Italia, no faltan problemas sociales, especialmente dificultades relacionadas con el empleo precario y a menudo mal remunerado. Muchos jóvenes tienen dificultades para encontrar un trabajo estable y formar una familia. Ya san Bartolo había intuido que el trabajo era un elemento esencial para que sus muchachos se convirtieran en buenos cristianos y ciudadanos honestos. Por eso, nuestras instituciones se han distinguido en el pasado por la formación laboral, y también hoy contamos con proyectos específicos para ayudar a los jóvenes a insertarse en el mundo del trabajo.

San Bartolo Longo
San Bartolo Longo

— El Papa, durante su visita, rezará también dentro del Santuario ante la capilla de san Bartolo Longo. ¿Qué tipo de devoción se está desarrollando hacia este nuevo santo entre los peregrinos de Pompeya?

Ante todo, hay que recordar que fue el propio Papa León XIV quien canonizó a san Bartolo Longo el 19 de octubre de 2025. Debo decir que nuestro fundador ya era muy querido por millones de peregrinos que cada año llegan al Santuario, incluso desde el extranjero.

Sin embargo, la canonización ha impulsado aún más la devoción hacia esta figura entre fieles de todo el mundo, haciéndolo conocido en numerosos países: en Polonia, en muchos países de América Latina y también en la India.

— ¿Qué puede decir san Bartolo Longo a nuestro tiempo?

Es el ejemplo de un converso que en su juventud se alejó de una vida auténticamente de fe, y es un modelo para todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo, porque su vida demuestra que nadie puede ser excluido del amor de Dios. Gracias a su ejemplo, los peregrinos saben que no hay pecado ni oscuridad que impida volver a ver la luz del día.

— ¿Qué espera que produzca la visita pastoral del Papa en su comunidad?

El Papa viene a Pompeya para confirmarnos en la fe, para hacer aún más viva nuestra esperanza y para dar un nuevo impulso a las obras de caridad. Vendrá para confirmarnos en la fe guiados por María, a quien dirigirá la célebre oración de san Bartolo Longo, la “Súplica”.

No puede haber sino alegría cuando el Vicario de Cristo pasa por las calles del hombre, porque su presencia misma nos lleva a mirar al cielo, a buscar la verdadera fuente de nuestra alegría, que es una persona: el Señor Jesús, muerto y resucitado por nosotros.

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05 mayo 2026, 11:13