El Papa: La paz se ve amenazada por la falta de respeto a la creación
Renato Martinez – Ciudad del Vaticano
“Con estos pensamientos centrados en la fe, la esperanza y el amor, ruego que su Cumbre sea fructífera en la promoción del diálogo tan necesario para buscar soluciones efectivas que protejan el maravilloso don de la creación”, lo dijo el Papa León XIV en su videomensaje a los participantes en la décima edición del “Austria World Summit”, la iniciativa medioambiental lanzada por el actor Arnold Schwarzenegger, que reúne a expertos y representantes políticos de todo el mundo para analizar políticas contra la crisis climática, reunidos este 16 de junio, en Viena, Austria.
La cuestión ecológica tiene una dimensión moral
El Santo Padre inicia su video mensaje saludando a los participantes en esta Cumbre, y citando su reciente Encíclica Magnifica Humanitas (43), señala que, “la sostenibilidad, la ecología integral y el cuidado de la creación han sido preocupaciones durante décadas”.
“La Iglesia siempre ha sido consciente de que la cuestión ecológica tiene una dimensión moral. De hecho, la crisis ambiental «no es un problema aislado, sino el aspecto ecológico de la crisis socioeconómica contemporánea»”.
La fe refuerza el deseo de proteger la vida y cuidar la naturaleza
Para poder responder a la crisis actual, el Pontífice les propone tres temas, basados en las virtudes cristianas de la fe, la esperanza y el amor, que seguramente pueden contribuir al trabajo de su Cumbre. Al referirse a la fe, el Papa advierte que, para algunos la fe puede parecer que tiene poco que aportar a las cuestiones del cambio climático y la protección del medio ambiente; de hecho, la dimensión religiosa es esencial para abordar adecuadamente estos temas.
“«Vivir nuestra vocación de protectores de la obra de Dios es esencial para una vida virtuosa; no es un aspecto opcional ni secundario de nuestra experiencia cristiana» (Papa Francisco, Laudato Si’, 217). Además, creyentes de diversas tradiciones entienden la «creación» como un don divino. Asimismo, varias religiones sostienen que la vida es sagrada y, por lo tanto, debe ser respetada. Podemos afirmar, entonces, que la fe religiosa refuerza el deseo general de proteger la vida y cuidar la naturaleza”.
Los profundos fundamentos éticos
En esta perspectiva, el Papa León XIV subraya los profundos fundamentos éticos a los que hace referencia en su encíclica Magnifica Humanitas. Estos principios deben considerarse de forma conjunta, para que quede claro cómo se relacionan y se complementan entre sí. Estas cuestiones esenciales, tanto personales como sociales, agrega el Pontífice, están íntimamente ligadas a la crisis climática, que, como ya he mencionado, es una manifestación —y una crítica— de la crisis socioeconómica más amplia.
“De hecho, a menos que se aborden, ninguna solución técnica para la protección del medio ambiente tendrá posibilidades de alcanzar su objetivo. Desde esta perspectiva, debemos prestar especial atención a los más pobres y a los más vulnerables a la degradación ambiental. Los animo a que los tengan muy presentes al evaluar, planificar e implementar posibles proyectos”.
La esperanza puede vencer los temores de las personas
Y comentando el segundo tema, el de la esperanza, el Santo Padre indica que, existe una creciente conciencia de que la paz se ve amenazada por la falta de respeto a la creación, el saqueo de los recursos naturales y el deterioro progresivo de la calidad de vida a causa del cambio climático. Estos desafíos, precisa el Papa, requieren cooperación internacional, junto con un multilateralismo cohesionado y con visión de futuro, para encontrar soluciones efectivas.
“Solo superando estos temores podremos trabajar juntos para encontrar las soluciones adecuadas. Es aquí, creo, donde los líderes y las comunidades religiosas pueden ofrecer una perspectiva especial para apoyar iniciativas sociales y ambientales ambiciosas, pues la Biblia está llena de ejemplos de cómo la esperanza, que en última instancia es un don de Dios, puede vencer los temores de las personas”.
La esperanza puede ser una poderosa fuerza impulsora
Desde esta perspectiva, el Papa señala que, a pesar de los escépticos o cínicos, la esperanza puede ser una poderosa fuerza impulsora. En este sentido, no solo es deseable, sino también genuinamente posible, que los avances logrados en la COP30 den paso a una transición justa hacia sociedades donde el bien común prevalezca sobre el lucro y los modelos económicos se basen en la solidaridad y la dignidad humana.
“Sin embargo, esto exige que los países más ricos cumplan con sus obligaciones de apoyo financiero a los países más pobres. Asimismo, necesitamos el desarrollo de un nuevo marco financiero internacional centrado en las personas para garantizar que todos los países, especialmente los más pobres y los más vulnerables a los desastres climáticos, puedan desarrollar todo su potencial, respetando la dignidad de sus ciudadanos”.
El amor es la clave para el desarrollo auténtico
Finalmente, el Papa León XIV destaca la importancia de cultivar una auténtica cultura del cuidado de nuestro medio ambiente, que incluye lo que el Papa Francisco denominó «amor cívico y político». Este amor es la clave del desarrollo auténtico, afirma el Pontífice, ya que “para hacer la sociedad más humana, más digna de la persona humana, el amor en la vida social —política, económica y cultural— debe recuperar su valor, convirtiéndose en la norma constante y suprema de toda actividad”.
“En este contexto, junto con la importancia de los pequeños gestos cotidianos, el amor social nos impulsa a idear estrategias más amplias para frenar la degradación ambiental y fomentar una “cultura del cuidado” que impregne toda la sociedad» (Laudato Si’, 231). Espero que sus reflexiones promuevan esta cultura del cuidado y contribuyan así a la civilización del amor”.
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