Workshop internacional «Salud para todos. Sostenibilidad y equidad» Workshop internacional «Salud para todos. Sostenibilidad y equidad»

Poner al paciente en el centro de la atención sanitaria

“Salud para todos. Sostenibilidad y Equidad". Así se ha titulado el encuentro internacional organizado en Roma por la Academia Pontificia para la Vida, en el marco de Asamblea Plenaria. Expertos de todo el mundo han reflexionado sobre cómo lograr sistemas de salud eficientes capaces de garantizar una cobertura universal.

Rocío Lancho García – Ciudad del Vaticano

La Academia Pontificia para la Vida ha organizado en Roma del 16 al 17 de febrero, en el marco de la Asamblea Plenaria, un workshop internacional titulado “Salud para todos. Sostenibilidad y Equidad".  Entre los diversos ponentes que han participado en el evento, se ha contado con la participación de dos españoles. Emili Bargalló es director de una de las unidades territoriales de la Orden San Juan de Dios, la que se corresponde con el este de España. Esta zona cuenta con 18 centros, algunos son hospitales y otros centros sociales: albergues para personas sin hogar, una fundación de atención a la dependencia, centros para personas con discapacidad o un centro universitario. Federico de Montalvo es profesor ordinario de Derecho Constitucional en la Universidad Pontificia de Comillas y actualmente es profesor visitante durante este semestre en la Universidad LUMSA y la Gregoriana en Roma.

Funcionamiento y estructura del sistema sanitario

L’Osservatore Romano ha conversado con ambos especialistas, para profundizar en los temas abordados en sus respectivas ponencias y comentar el discurso que el Santo Padre pronunció cuando recibió a los participantes del encuentro.

Bargalló, en su ponencia, habló sobre la perspectiva católica y la sostenibilidad de los sistemas y organizaciones de salud occidentales. “Expliqué cómo funciona el sistema sanitario y cómo está estructurado. Se divide en tres bloques: macrogestión, mesogestión y microgestión”, explica. En la macrogestión, precisa, están los grandes elementos, las grandes piezas que marcan el funcionamiento del sistema. “Y esto se establece desde la ley de sanidad: las leyes marcan el desarrollo del proyecto. Este ámbito de acción va muy vinculado con la política”, asevera Emili. También existe la mesogestión, que es el espacio entre lo que dicen los políticos y lo que hacen los gestores en los centros sanitarios. “Es un espacio intermedio donde son muy relevantes todos los temas de coordinación. Es necesaria una coordinación entre los sectores sanitario y social. Actualmente se da con dificultad, hay mucho por mejorar”, afirma Bargalló. Otro gran bloque sería la integración vertical dentro del propio sector sanitario, que tampoco es sencilla. El otro aspecto, la microgestión, es la coordinación entre servicios de un mismo centro. “El problema está en dónde ponemos al paciente. Si ponemos al paciente en el centro, hay cosas que a nivel organizativo hay que modificar”. Explica esto a través de un ejemplo: un paciente pluripatológico habitualmente tiene que ir al hospital seis o siete veces en un mes. En cambio, cuando se logra coordinar internamente, se puede atender al paciente en un solo día con los distintos servicios o procesos. Y así se logra afectar mucho menos a la vida diaria del paciente y de su familia.

Emili Bargalló
Emili Bargalló

Curar y cuidar para una sociedad más justa

Por otro lado, el experto asegura que la eficiencia no está reñida con la charity, al contrario. “Cuanto más eficientes podamos ser, más respuesta podremos dar. La clave está en el propósito y en los valores. Esa es nuestra clave y fortaleza: nosotros procuramos curar y cuidar. Cuando no se puede curar, siempre se puede cuidar a las personas en situación de vulnerabilidad para contribuir a la construcción de una sociedad más justa”, asegura Bargalló.

Reflexionando sobre la equidad y la sostenibilidad en el sistema sanitario, Emili reconoce que si se piensa de forma global puede parecer desbordante ya que hay personas que no están suficientemente asistidas o fuera incluso del sistema. “El reto es mayúsculo, pero trabajando con esta mayor coordinación, buscando la integración y orientándose más al valor y no tanto a la mayor actividad. Es ahí donde podemos aportar más”, explica. 

La importancia de la prevención

Otro aspecto que destaca es la relevancia de pensar en la prevención. A propósito, explica que existe la tendencia a mirar el sistema sanitario solo en sí mismo. “Pero la generación de salud empieza antes. Toda la prevención, promoción de la salud está en esa previa que es fundamental.  El Papa hizo una referencia muy clara al tema de la prevención en la salud en su discurso”, explica Bargalló. 

El Pontífice también advirtió que “a menudo se afirma que la vida y la salud son valores igualmente fundamentales para todos, pero esta afirmación resulta hipócrita si al mismo tiempo se ignoran las causas estructurales y las decisiones operativas que determinan las desigualdades. A pesar de las declaraciones y proclamas, en realidad no todas las vidas son igualmente respetadas y la salud no se protege ni se promueve de la misma manera para todos”.

Para intentar superar estas dificultades, Emili Bargalló apunta hacia “estas perspectivas que son mucho más amplias y no se centran solo en el sistema sanitario, sino que intentan ir más a buscar los determinantes de la salud, que son muy amplios”. 

Derecho a la atención sanitaria como derecho fundamental: cuando más puede ser menos

Por su parte, Federico de Montalvo en su ponencia abordó el derecho a la atención sanitaria como derecho fundamental: cuando más puede ser menos. “Hace unos años, sobre todo con la crisis del 2008, varios países, entre ellos España, se plantearon la conveniencia de que el derecho a la protección a la salud, que tradicionalmente ha sido un derecho social por su impacto económico, se convirtiera en derecho fundamental.

La idea era que, si se convierte en fundamental la posibilidad que tiene el Parlamento de limitarlo o restringirlo en una época de crisis, se disminuye”. De Montalvo en su ponencia planteó que “esa idea de convertirlo en fundamental desde un plano más moral, filosófico, ético, tiene su razón de ser porque lo conectamos con la vida. También por la idea de la dignidad. Pero, prosigue, “cuando acabamos convirtiéndolo jurídicamente en un derecho fundamental, eso puede tener consecuencias que lo acaben debilitando o perjudicando”.

El profesor explica que “se trata de un derecho que supone un gasto económico importante y, por tanto, realmente la política económica no podría corresponder a los jueces, como sucedería si se convierte en fundamental”. Es decir, “si es un derecho fundamental, un ciudadano al que se le niega un tratamiento podía acudir a un tribunal, y al final los jueces acabarían haciendo política económica, decidiendo en qué se gasta”. En mi ponencia - subraya Federico -planteé las diferentes objeciones que hay a que los jueces decidan frente a un parlamento que tiene una visión general del gasto. Mi reflexión es sobre lo que puede ser teóricamente bueno y que puede acabar siendo malo.

Federico de Montalvo
Federico de Montalvo

La voz cualificada de la Iglesia

Sobre el papel de la Iglesia en este debate, el experto asegura que lo que puede ofrecer es “a través del discernimiento, una reflexión y debate abierto, con propuestas que huyan de verdades preestablecidas o no bien fundamentadas”. Creo que la Iglesia - matiza - tiene la aspiración utópica del bien, pero también la aspiración humana del discernimiento sobre las consecuencias de eso que aparentemente es bueno. En este contexto “la Iglesia tiene una voz particularmente cualificada para expresar esta visión utópica de la esperanza con la visión de la realidad, y que quizá puede acabar perjudicando al más vulnerable cuando pretendo protegerlo”, asevera.

Al respecto afirma que la Iglesia tiene un papel importante en materia de derecho a la salud. “Mi discurso va dirigido a evitar que ese derecho se acabe debilitando. Las tres grandes conquistas de nuestros estados son la justicia, la educación y la salud. Y esto es doctrina social de la Iglesia”, subraya.

Visión comunitaria de la sanidad

Respecto al título del workshop internacional, cree que no es una utopía pensar en una atención sanitaria sostenible y equitativa. “La mayor construcción de las democracias europeas, es crear un estado social sanitario. Y esto ha generado sociedades más justas. Aunque es verdad que el sistema se enfrenta a retos difíciles”, precisa De Montalvo. Creo que la elección del tema de este año de la Pontificia Academia - prosigue - es muy interesante, porque es un tema clásico planteado en un momento que tiene mucha importancia.

Finalmente, a propósito del discurso del Papa León XIV, destaca la visión general de la salud como algo más que un sistema sanitario. Es decir, la salud como algo más allá de la curación, como un entorno y condiciones de vida. Porque se puede dar una doble injusticia, los más vulnerables tienen más facilidad de enfermar y luego se les niega la asistencia. Del mismo modo, indica la referencia del Papa al Covid, y la idea de que la salud no es solo individuo, es comunidad. “La visión comunitaria significa derechos y responsabilidades. La sostenibilidad del sistema en parte la garantizo yo con mi conducta y hábitos”, explica el experto. 

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11 marzo 2026, 16:10