ASIF: supervisión y transparencia financiera en apoyo de la misión de la Santa Sede
Vatican News
El Informe Anual 2025 de la Autoridad de Supervisión e Información Financiera (ASIF), publicado hoy, confirma la solidez del sistema de vigilancia de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano en la prevención y la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Una supervisión cualificada y constante, acompañada de un monitoreo atento de la estabilidad y la sostenibilidad del Instituto para las Obras de Religión.
En el documento también se pone de manifiesto un fortalecimiento de las relaciones con contrapartes y organismos internacionales de referencia. Una señal relevante en un contexto global cada vez más complejo, en el que el diálogo, la transparencia y la confianza mutua, junto con la competencia profesional, resultan determinantes para la eficacia de la acción institucional.
Lea aquí el texto completo del informe anual de 2025 de la ASIF
Se consolidan las actividades de análisis de las notificaciones y la colaboración entre las autoridades
En 2025, la ASIF recibió 78 notificaciones de actividades sospechosas, en línea con la evolución del sistema y con las expectativas generadas tras la fase de estabilización registrada en 2024, así como por el efecto de la aplicación de las medidas exigidas al principal sujeto denunciante tras la inspección específica realizada en 2024 y de las actividades relacionadas con los eventos extraordinarios que afectaron a la Iglesia Católica y a la Santa Sede en 2025. En comparación con el año anterior, se observa, además, una menor incidencia de notificaciones relacionadas con el uso de dinero en efectivo, probablemente ligada a una disminución del volumen de los flujos que transitaron por el Estado, como se desprende también de las estadísticas relativas a las declaraciones de transporte transfronterizo de dinero en efectivo.
El nivel de calidad de las notificaciones recibidas por la ASIF se mantiene estable, tal y como ponen de manifiesto tanto el número de comunicaciones e informes compartidos con las contrapartes como las medidas preventivas adoptadas. La inteligencia financiera se confirma, además, como un eje fundamental para el desarrollo de las posteriores actividades de investigación. A lo largo del año se enviaron 16 informes a la Oficina del Promotor de Justicia, en línea con los ejercicios anteriores, manteniendo constante la relación entre el análisis financiero y las transmiciones a la autoridad judicial. Al mismo tiempo, se dispusieron tres suspensiones de transacciones u operaciones, por un valor total de unos 522 000 euros.
En el ámbito interno, reviste especial importancia el reforzamiento de la colaboración entre las autoridades de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano. De hecho, el flujo de comunicaciones con las principales contrapartes domésticas registra un aumento significativo con respecto al año anterior: +65 % en entrada y +31 % en salida. Un dato que refleja un sistema cada vez más integrado y cohesionado.
Por último, el informe destaca la estrecha y constante cooperación con el Cuerpo de Gendarmería, que se confirma como interlocutor fundamental en la labor de la ASIF.
En el ámbito internacional, el informe recoge 35 intercambios de información de la ASIF con sus homólogos extranjeros, lo que confirma una creciente intensidad de las relaciones operativas con las Unidades de Información Financiera extranjeras. En particular, se destaca el incremento en el número de comunicaciones recibidas, dato que parece confirmar la relevancia, en términos operativos, del proceso de consolidación de la red de relaciones internacionales llevado a cabo por la ASIF a lo largo del año.
La supervisión en apoyo de la misión de la Santa Sede
Las actividades de vigilancia de la ASIF —en su función de autoridad central de vigilancia en materia prudencial y en materia de prevención y lucha contra el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y la financiación de la proliferación de armas de destrucción masiva— consisten principalmente en garantizar la transparencia, la solidez y la fiabilidad del sector financiero, fundamental para la misión de la Santa Sede.
A lo largo del año se ha profundizado en el tema de las transferencias internacionales de fondos a zonas geográficas que necesitan especialmente la acción humanitaria y misionera de la Iglesia Católica, caracterizadas en ocasiones por un sistema financiero frágil. En este contexto, se llevó a cabo también una inspección dirigida al Instituto para las Obras de Religión sobre los controles y las medidas vigentes para mitigar los riesgos, garantizando al mismo tiempo la preservación del legítimo apoyo a las comunidades locales.
En 2025, en el plano prudencial, la ASIF siguió actuando para reforzar los estándares de gestión sana y prudente del Instituto para las Obras de Religión y para supervisar sus servicios a los usuarios, en el marco de un proceso de integración mejor y más eficiente con el sistema financiero internacional.
Aumenta la colaboración internacional
Es en el plano internacional donde el Informe identifica una de las señales más significativas de la evolución del sistema: el fortalecimiento de la red de cooperación. En un escenario en el que los riesgos financieros traspasan de forma permanente las fronteras nacionales, la dimensión multilateral se configura como una condición imprescindible para una acción eficaz, más que como un simple ámbito de desarrollo.
En este contexto, el año 2025 marca una intensificación estructurada de las relaciones con las contrapartes extranjeras en materia de supervisión y de inteligencia financiera. Encuentros y grupos de trabajo han favorecido la convergencia en torno a estándares operativos y buenas prácticas, contribuyendo a consolidar una red de relaciones bilaterales entre homólogos cada vez más sólida y funcional.
En este contexto, resulta especialmente relevante la mesa redonda con la Autoridad de Información Financiera de la República de San Marino, que ha ofrecido una oportunidad específica para el intercambio de opiniones sobre temas especializados de supervisión e información financiera. Un paso que se inscribe en una fase estratégica, marcada por el aproximarse del nuevo ciclo de evaluación del Comité Moneyval del Consejo de Europa y por la evolución de los estándares técnicos internacionales definidos por el Grupo de Acción Financiera Internacional y el Grupo Egmont.
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