La sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos. La sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos. 

IA: la Santa Sede afirma que evaluar sus riesgos es un acto de responsabilidad

La delegación vaticana ante las Naciones Unidas en Nueva York acoge con satisfacción el mandato confiado a un Grupo Científico para elaborar consideraciones sobre el impacto de la inteligencia artificial, con el fin de sentar las bases para su gestión global: «El discernimiento ético debe orientar desde el principio los aspectos técnicos».

Daniele Piccini - Vatican News

Evaluar las oportunidades y los riesgos relacionados con la inteligencia artificial no significa “obstaculizar el progreso”, sino realizar un acto de responsabilidad. Por este motivo, la delegación de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Nueva York “acoge con satisfacción” el mandato confiado al Grupo Científico Internacional Independiente sobre IA para “elaborar evaluaciones científicas basadas en evidencias y examinar cuidadosamente los riesgos y los impactos de la IA, con el fin de garantizar una sólida base científica para su gobernanza”. Este es el núcleo de una intervención de los representantes de la Santa Sede ante la ONU pronunciada ayer, 19 de junio, durante un “diálogo interactivo” con los copresidentes de dicho equipo científico.

Gestionar responsablemente la tecnología

El Grupo tendrá la tarea de presentar su primer informe anual dentro de menos de un mes en Ginebra, Suiza, durante un encuentro mundial sobre la gobernanza de la inteligencia artificial. “Esperamos que este informe contribuya a orientar los debates de la comunidad internacional en un momento especialmente crucial”, afirmaron los delegados de la Santa Sede.

Una labor de gobernanza aún más importante, añadieron, porque los cambios tecnológicos avanzan a una velocidad incomparablemente mayor que los procesos normativos nacionales e internacionales. “La tecnología —declaró la delegación durante el diálogo interactivo— nunca es neutral. Refleja inevitablemente las prioridades y los supuestos de quienes la diseñan, la financian, la regulan y la utilizan. Cada sistema incorpora decisiones a través de lo que mide, lo que ignora y lo que optimiza. Por ello, las consideraciones éticas deben orientar desde el principio los aspectos técnicos, en lugar de ser tratadas como un elemento accesorio o posterior”.

El primado de la ética sobre la técnica

Estas consideraciones reflejan el mensaje de la reciente encíclica de León XIV, Magnifica humanitas. El Papa subraya que el “discernimiento ético”, al evaluar un sistema tecnológico, debe examinar no solo la bondad de los fines que dicho sistema persigue, sino también “qué visión de la persona humana y de la sociedad está incorporada en los datos y los modelos que lo guían”.

Al concluir su intervención, la delegación reiteró el interés de la Santa Sede en “participar de manera constructiva en los esfuerzos internacionales destinados a garantizar que la inteligencia artificial promueva la dignidad humana”.

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20 junio 2026, 15:32