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Entre algoritmos y personas: cómo custodiar la comunicación humana

El hermano Jorge Sierra, delegado de Pastoral de La Salle en España y Portugal, reflexiona sobre el mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales y subraya la necesidad de preservar la dimensión humana frente a los desafíos de la inteligencia artificial. Desde su experiencia en la pastoral educativa lasaliana, se impulsan iniciativas de formación, discernimiento y acompañamiento para promover una comunicación más ética, crítica y cercana.

Sebastián Sansón Ferrari - Ciudad del Vaticano

En un contexto marcado por el avance acelerado de la inteligencia artificial y su creciente presencia en la vida cotidiana, el mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2026, que se celebra este domingo 17 de mayo, Solemnidad de la Ascensión del Señor, resuena con especial fuerza en el ámbito educativo. Bajo el lema “Custodiar voces y rostros humanos”, el Pontífice invita a no perder de vista la centralidad de la persona frente a una tecnología cada vez más poderosa y omnipresente.

Para el hermano Jorge Sierra, delegado de Pastoral de La Salle en España y Portugal, las palabras del Papa llegan “muy adecuadamente” a una necesidad urgente de nuestro tiempo.

“Custodiar lo que nos hace verdaderamente personas y no dejarnos llevar por una tendencia que deshumaniza porque pone tan en el centro la tecnología, tan aparente, pero carente de alma”, afirma en entrevista con Radio Vaticana - Vatican News.

Profesor de ciencias y dedicado desde hace años a la pastoral juvenil, el religioso reconoce que la inteligencia artificial ya forma parte del universo cotidiano de los jóvenes, quienes son “nativos tanto de lo digital como del uso de la inteligencia artificial”.

Escucha la entrevista completa al delegado de Pastoral de La Salle en España y Portugal

Un desafío antropológico antes que tecnológico

León XIV advierte en su mensaje que el gran desafío actual no es meramente tecnológico, sino profundamente antropológico. Según el hermano Sierra, esa reflexión toca el núcleo de la cuestión: evitar tanto el rechazo indiscriminado de la tecnología como una aceptación acrítica que termine deshumanizando las relaciones.

“La inteligencia artificial puede hacer aquello que es repetitivo, pero el acompañamiento, la relación cercana y el anuncio del Evangelio no pueden ser sustituidos por ningún algoritmo”, sostiene.

El religioso subraya que la educación cristiana debe reforzar precisamente aquello que la tecnología no puede replicar: la cercanía humana, la escucha, el discernimiento y la experiencia de la fe vivida en comunidad.

“Quizás nuestras fuerzas tengan que centrarse más en la relación personal para ayudar a la relación personal con Jesús. La inteligencia artificial siempre será un medio, nunca un fin”, añade.

Hno. Jorge Sierra, delegado de Pastoral de La Salle en España y Portugal
Hno. Jorge Sierra, delegado de Pastoral de La Salle en España y Portugal


Educar para un uso crítico de la IA

En las escuelas lasalianas, la irrupción de la inteligencia artificial ya está transformando las dinámicas educativas. Lejos de optar por la prohibición, el Instituto busca acompañar a estudiantes y docentes en un uso crítico y responsable de estas herramientas.

“Sabemos que los alumnos la utilizan. No se trata de prohibirla, sino de educar para saber utilizarla”, explica Sierra.

Esto implica también revisar los métodos pedagógicos tradicionales. Actividades que antes evaluaban la capacidad de resumir o recopilar información pierden sentido en un contexto donde la IA puede realizarlas automáticamente. El reto, señala, pasa ahora por fomentar la comprensión, la asimilación y la aplicación creativa de los conocimientos.

“La escuela y la sociedad están teniendo que adaptarse a un cambio de época que nos ha tomado un poco a contrapié”, reconoce.


Jóvenes hiperconectados y necesidad de discernimiento

El hermano Sierra observa que muchos jóvenes utilizan herramientas de inteligencia artificial con absoluta naturalidad, casi sin cuestionarse sus implicaciones éticas o culturales.

“Tienen la aplicación instalada en el móvil y cuando no saben algo, inmediatamente lo consultan”, comenta.

Sin embargo, advierte que ni siquiera los adultos son plenamente conscientes todavía de todos los riesgos asociados, especialmente aquellos vinculados a la manipulación de la información, los sesgos algorítmicos y la reducción de la persona a simples datos de consumo.

En este contexto, considera indispensable el papel del educador cristiano como mediador crítico capaz de ofrecer una mirada centrada en el Evangelio y en la dignidad de los más vulnerables.

“Probablemente un algoritmo creado por una gran empresa no sea capaz de aportar esa mirada hacia los más pequeños”, afirma.

“No somos un algoritmo”

Durante la entrevista, el delegado de Pastoral recordó una expresión reciente de León XIV: “No somos un algoritmo, somos un deseo”.

La frase resume, a su juicio, uno de los grandes desafíos contemporáneos: resistir la tentación de reducir la identidad humana a una acumulación de datos, preferencias y patrones de consumo gestionados por sistemas automáticos.

“Somos mucho más: somos deseo, compromiso y voluntad, y eso la tecnología nunca podrá superarlo”, sostiene.

Volver a la vida real

En continuidad con el pensamiento del Papa, el religioso considera urgente ayudar a los jóvenes a recuperar espacios de vida auténticamente humana más allá de las pantallas.

“Necesitamos volver a la vida real, a la amistad, al encuentro, incluso a perder tiempo con los amigos”, afirma.

Aunque reconoce las enormes potencialidades de la tecnología, insiste en la necesidad de promover una cierta “sobriedad digital”, especialmente en ámbitos como la oración, la liturgia o la vida interior.

“El arte, la creatividad y el compromiso son plenamente humanos. La inteligencia artificial debería ayudarnos a ser más humanos, no a reemplazar nuestra humanidad”, concluye.

Jóvenes se preparan para el encuentro con el Papa en España

En esta misma línea de formación y acompañamiento, el hermano Jorge Sierra destacó también la preparación que los lasallistas realizan junto a grupos de jóvenes para participar en la vigilia de oración presidida por el Papa León XIV durante su viaje apostólico a España, previsto del 6 al 12 de junio de 2026. Desde colegios, universidades y obras educativas de toda España y Portugal, la red lasallista impulsa encuentros, momentos de oración y espacios de reflexión para ayudar a los jóvenes a vivir este acontecimiento como una experiencia de fe y de comunidad.

El delegado de Pastoral explicó que cerca de 300 jóvenes lasallistas participarán en las actividades previstas en Madrid, mientras otros grupos se sumarán en Barcelona y Canarias, coincidiendo con las distintas etapas del viaje pontificio. Además de la logística de acogida, alojamiento y acompañamiento, el objetivo es que la visita del Papa se integre en un proceso más amplio de crecimiento personal, discernimiento vocacional y compromiso solidario. “Esperamos que este encuentro con el Papa León sea una experiencia que ayude a los jóvenes a encontrarse a sí mismos, descubrir su lugar en el mundo y fortalecer su deseo de servir”, afirmó.

 

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16 mayo 2026, 10:16