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La estatua de san Agustín en la basílica de San Pietro in Ciel d'Oro La estatua de san Agustín en la basílica de San Pietro in Ciel d'Oro 

El prior agustino en Pavía: sostenemos al Papa testimoniando la unidad

En la basílica de San Pietro in Ciel d’Oro, entre los lugares a los que se dirigirá León XIV en visita pastoral el 20 de junio, estarán presentes más de un centenar de frailes de la orden de san Agustín. Desde hace más de un año, miles de peregrinos vienen a visitar la tumba del obispo de Hipona y la comunidad que custodia las reliquias apunta a renovarse para una pastoral internacional. Padre Casagrande: una lámpara de bronce con tres ramas de olivo recordará el mensaje de paz del Papa

Tiziana Campisi - Enviada a Pavía

“Estamos felicísimos de acoger a León XIV en nuestro convento y luego de introducirlo en la basílica de San Pietro in Ciel d’Oro, donde podrá venerar las reliquias de san Agustín custodiadas aquí en Pavía desde el siglo VIII”. El padre Gianfranco Casagrande, prior de la comunidad de los padres agustinos, a la que está confiada la atención pastoral del lugar de culto que en un arca de mármol conserva los restos mortales del obispo de Hipona, no contiene la alegría por la llegada del Papa el sábado por la tarde, 20 junio. “Porque se hace realidad ese sueño que él deseaba que se realizara desde su elección”: rendir homenaje al gran padre de la Iglesia de quien es “hijo”, al ser religioso agustino, según reveló el mismo día de su elección al solio pontificio. “Vuelve aquí, a la casa de san Agustín, donde ha estado tantas veces, sobre todo como prior general de la orden agustina, y puede encontrarse con Agustín en su sepulcro, dentro del Arca. Y esto es muy significativo -explica el padre Gianfranco- porque su anuncio a toda la Iglesia es también el de la espiritualidad agustina, una espiritualidad fundada en la unidad, en la comunión, en la amistad y, sobre todo, en el compartir fraterno para la superación de todo tipo de conflicto, personal, comunitario y social. Aquí, por tanto, será el encuentro de dos corazones -añade el religioso-, el corazón del Papa con el corazón de Agustín”.

Padre Gianfranco Casagrande en primer plano, durante una celebración (foto diócesis de Pavía)
Padre Gianfranco Casagrande en primer plano, durante una celebración (foto diócesis de Pavía)   (foto diocesi di Pavia)

León XIV y la familia agustina

La basílica de San Pietro in Ciel d’Oro es la segunda etapa de la visita pastoral a Pavía de León XIV, quien antes de la celebración de la Palabra se reunirá con sus hermanos en su convento. Estarán, entre otros, el prior general de la Orden de San Agustín, el padre Joseph Farrell, y el prior de la Provincia agustina de Italia, el padre Gabriele Pedicino. Pero serán más de un centenar los frailes que lo esperarán en la basílica, junto a una representación de monjas y hermanas de vida activa de la familia agustina, para ser, con el Pontífice, “un solo corazón y una sola alma orientados hacia Dios”, como pide el obispo de Hipona en su Regla. Robert Prevost estuvo por última vez en Pavía en 2024, como cardenal, para clausurar, el 28 de febrero, en San Pietro in Ciel d’Oro, las celebraciones por el XIII centenario del traslado de las reliquias de San Agustín desde Cagliari. Ahora hay un clima de gran expectación, religiosos y laicos están ocupados en los preparativos para la llegada de León XIV.

Robert Prevost cuando como cardenal en 2024 celebró la clausura del XIII centenario de la llegada de las reliquias de san Agustín a Pavía
Robert Prevost cuando como cardenal en 2024 celebró la clausura del XIII centenario de la llegada de las reliquias de san Agustín a Pavía

Del Arca de san Agustín un regalo para el Papa

“Hoy nuestro hermano Prevost es Pastor universal de la Iglesia -considera el prior de la comunidad agustina pavesa-. Sentimos por una parte el peso que él lleva por toda la Iglesia, y al mismo tiempo quisiéramos aliviarlo, llevándolo también nosotros, rezando por él, haciéndole sentir nuestra cercanía, nuestra amistad y nuestro espíritu de vida fraterna”. Un signo concreto será el regalo que le será entregado, una copia de la pequeña placa de la conversión de san Agustín representada en el Arca de San Agustín, reproducida con la impresión tridimensional de una foto tomada durante la limpieza. Porque también el Arca se ha renovado el aspecto para la visita del Papa.

La Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje para las provincias de Monza-Brianza y Pavía ha eliminado el polvo e incrustaciones y nuevas luces dan ahora resalto al mármol de Carrara y han surgido muchos detalles. “Por ejemplo, hay varios perritos esculpidos aquí y allá -describe el padre Gianfranco-, ha salido un gatito que persigue a un ratoncito y son más visibles muchísimos detalles”. “El regalo que hacemos al Pontífice quiere ser una manera de recordarle el arca de San Agustín, el sepulcro de nuestro santo Doctor y nuestra comunidad -prosigue el agustino-. Hemos elegido reproducir el momento del Tolle lege porque es un episodio fundamental, que marca en la vida de Aurelio Agustín el paso a la santidad”. Y además, en homenaje a León XIV, el escultor Armando Marrocco hizo realizar una lámpara de bronce que consta de tres altas ramas de olivo, “símbolo de esa paz que el Papa está anunciando a toda la Iglesia y a todo el mundo”, especifica el padre Gianfranco. Será encendida por el mismo Pontífice y permanecerá al lado de las reliquias de San Agustín, las cuales el sábado estarán expuestas en el presbiterio inferior.

El Arca de san Agustín (Chris Devers)
El Arca de san Agustín (Chris Devers)   (Chris Devers)

Una comunidad que quiere ser internacional

La comunidad agustina de Pavía hoy está compuesta por ocho religiosos y la Provincia de Italia, en colaboración con el Consejo General de la Orden, para darle nueva vitalidad, prevé la presencia de frailes de diversas naciones. También para hacer frente a la multiplicidad de turistas, peregrinos, familias, jóvenes y personas individuales que desde hace un año a esta parte visitan ininterrumpidamente la basílica de San Pietro in Ciel d’Oro y vienen a conocer más de cerca a san Agustín. “Son miles las personas que vienen a visitarnos –cuenta el padre Gianfranco– y la comunidad necesita ser sostenida. Entre otras cosas, nos acercamos a la celebración en 2030 de los 1600 años de la muerte de san Agustín y quisiéramos organizar un trienio de preparación. Por esto hemos pensado crear Comisiones para trabajar juntos y concebir un centenario que una a todos los componentes eclesiales que se remiten a la regla de San Agustín y a su espiritualidad, tanto en el ámbito eclesial como en el laical y social”.

Las reliquias del obispo de Hipona

Los restos mortales del obispo de Hipona habrían llegado a Pavía en el 723, cuando la ciudad era capital del reino longobardo en manos de Liutprando. El soberano las compró a precio de oro en Cagliari para sustraerlas de las incursiones de los sarracenos. A Cerdeña habrían sido trasladadas desde África probablemente entre el siglo VII y los inicios del VIII, por temor a que fueran profanadas, según algunos por los bárbaros, según otros por las poblaciones árabes llegadas al Magreb. El rey Liutprando hizo colocar las reliquias en una caja de plata que fue conservada en San Pietro in Ciel d’Oro confiada al cuidado de una comunidad monástica benedictina que allí se instituyó, a la cual sucedieron en 1221 los canónigos regulares y cerca de tres siglos más tarde los canónigos lateranenses. Los agustinos llegaron en 1327 y construyeron su convento al sur de la basílica, oficiada entonces tanto por unos como por otros. Fueron precisamente los agustinos, para rendir homenaje a su “padre espiritual”, quienes hicieron realizar entre 1360 y 1400 el monumento “paralelogramo de cuatro pisos, formados por cornisas, estatuas, bajorrelieves y ornamentos diversos” de unos cuatro metros de alto y poco más de tres de ancho, como lo describe Defendenti Sacchi en 1832.

La obra está atribuida a los maestros campioneses Matteo y Bonino y a Balduccio di Pisa y sus alumnos, y ha sido desmontada y montada varias veces. Durante siglos no hubo certeza de la exacta ubicación de las reliquias. Fueron encontradas recién en 1695 y declaradas auténticas en 1728, tras diversos estudios e investigaciones. En 1785, suprimidos los conventos de los canónigos y de los agustinos, las reliquias de Agustín fueron confiadas a la ciudad de Pavía y conservadas primero en la iglesia del Gesù y luego en la catedral, mientras que en 1803, destinadas a gimnasio y a escuela de artillería las estructuras conventuales, San Pietro in Ciel d’Oro se convirtió en almacén para combustibles y forrajes de los militares. Tras diversas vicisitudes, en 1859 fue utilizada por el Ministerio de la Guerra como depósito de proyectiles. Sucesivamente, declarada monumento nacional y sometida a restauraciones, fue reabierta al culto en 1896 y el 7 de octubre de 1900 volvió a acoger las reliquias de san Agustín.

La urna de plata en la cual el rey Liutprando hizo conservar las reliquias de san Agustín (Chris Devers)
La urna de plata en la cual el rey Liutprando hizo conservar las reliquias de san Agustín (Chris Devers)   (Chris Devers)

 

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19 junio 2026, 12:47