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Los estudiantes palestinos en la Universidad La Sapienza de Roma, Italia Los estudiantes palestinos en la Universidad La Sapienza de Roma, Italia

De Gaza a Roma: estudiantes comienzan un nuevo capítulo en La Sapienza

Un grupo de estudiantes palestinos de Gaza se encuentra en Roma y puede comenzar a reconstruir su futuro gracias a una iniciativa conjunta de la Universidad La Sapienza, la Diócesis de Roma y la Comunidad de Sant’Egidio. El día de la visita del Papa León XIV a la histórica institución compartieron sus historias de guerra, desplazamiento y esperanza.

Antonella Palermo y Linda Bordoni

Para los 72 estudiantes de la Franja de Gaza que llegaron esta semana a Roma para continuar sus estudios, este es un nuevo capítulo que marca no solo el inicio de un recorrido académico, sino también la posibilidad de reconstruir un futuro interrumpido por la guerra.

Nada Jouda y Salem Abumustafa están entre los cuatro estudiantes matriculados en la Universidad La Sapienza de Roma gracias a la iniciativa humanitaria y educativa promovida conjuntamente por la Universidad, la Diócesis de Roma y la Comunidad de Sant’Egidio.

Su aventura comenzó de manera extraordinaria: estuvieron presentes para saludar al Papa León XIV durante su visita a la institución, donde reafirmó la misión de formar a los futuros líderes, ayudándolos a convertirse en artesanos de paz. Durante su discurso a la comunidad de Sapienza, el Papa también expresó su aprecio por el acuerdo destinado a abrir un corredor humanitario universitario desde la Franja de Gaza.

El acuerdo, firmado en febrero, tiene como objetivo ofrecer a jóvenes palestinos afectados por la guerra en Gaza la posibilidad de continuar sus estudios universitarios en Italia mediante becas, alojamiento y programas de integración.


Mientras el Papa León animaba a la comunidad académica a convertir las universidades en lugares de encuentro, diálogo y construcción de paz, la presencia de los estudiantes procedentes de Gaza fue un testimonio conmovedor de la necesidad de invertir en el estudio y la investigación, afirmando —en sus palabras— «¡un radical “sí” a la vida! ¡Sí a la vida inocente, sí a la vida joven, sí a la vida de los pueblos que claman por paz y justicia!».

Nada, Salem y sus otros dos compañeros en Sapienza asistirán a programas de grado impartidos en inglés durante el año académico 2025–2026. La universidad ha asignado becas a todos los estudiantes palestinos admitidos mediante este programa especial y los acompañará durante sus estudios con tutorías académicas, servicios de orientación, asistencia sanitaria y apoyo psicológico, incluido el acceso al centro de asesoramiento universitario.

Por su parte, la Diócesis de Roma alojará gratuitamente a los estudiantes en residencias universitarias desde su llegada a Italia hasta marzo de 2029, con la posibilidad de extender el alojamiento un año adicional mientras completan sus tesis. Además, a través de la pastoral universitaria, apoyará su integración social y su participación en actividades extracurriculares.

Mientras tanto, la Comunidad de Sant’Egidio ofrecerá cursos de lengua y cultura italiana como parte de su programa basado en los corredores humanitarios promovidos por Sant’Egidio desde 2016, gracias a los cuales miles de refugiados han podido llegar de manera segura a Italia.

El Santo Padre León XIV saluda a los estudiantes palestinos en la Universidad La Sapienza el jueves 14 de mayo de 2026
El Santo Padre León XIV saluda a los estudiantes palestinos en la Universidad La Sapienza el jueves 14 de mayo de 2026   (@Vatican Media)


La historia de Nada

En declaraciones a Vatican News, Nada Jouda, de diecinueve años, recordó cómo la guerra interrumpió abruptamente su educación.

«Cuando comenzó la guerra, tenía 17 años y estaba en mi último año de secundaria», contó. «Recuerdo que el 7 de octubre tenía que hacer un examen de historia. Después de eso, no volvimos a la escuela durante casi dos años».

Originaria de Rafah, Nada describió los repetidos desplazamientos que sufrió su familia durante el conflicto. Tras la muerte de su padre en 2023, ella, su madre y sus dos hermanas menores tuvieron que afrontar solas las dificultades de la guerra.

«Estábamos pasando muchísimas dificultades porque éramos una familia pequeña y no teníamos a nadie en quien apoyarnos», explicó. Su madre, que anteriormente dirigía un jardín de infancia, perdió su trabajo tras el estallido de la guerra.

Nada contó que llevaba consigo sus libros escolares en cada desplazamiento, intentando continuar sus estudios a pesar de la inestabilidad que la rodeaba. Su familia buscó primero refugio en tiendas improvisadas después de que el ejército israelí entrara en Rafah.

«Había muy poca agua para beber y los precios de los alimentos eran extremadamente altos», recordó. Más tarde se trasladaron a Jan Yunis, donde vivieron en una casa dañada durante el conflicto. «Era invierno y hacía muchísimo frío. El techo se había derrumbado y la lluvia entraba dentro de la casa».

La familia volvió a ser desplazada y terminó refugiándose en otra estructura precaria con tablas de madera cubriendo el techo. Como hermana mayor, Nada asumió la responsabilidad de transportar agua desde los puntos de distribución de ayuda hasta el refugio familiar.

También habló con preocupación sobre la salud de su madre. Después de haber padecido leucemia, su madre no ha podido recibir exámenes médicos durante varios años porque gran parte del sistema sanitario de Gaza ha sido destruido.

«Ya no quedan hospitales», dijo Nada en voz baja. «Me preocupa muchísimo».

A pesar del sufrimiento que describió, Nada afirmó que espera que su estancia en Roma le permita no solo continuar sus estudios, sino también dar testimonio de la experiencia de los palestinos en Gaza.

«Quiero que todo el mundo sepa por lo que hemos pasado», dijo. «Quiero convertirme en alguien de quien mi madre y mis hermanas puedan sentirse orgullosas».

También expresó la esperanza de que algún día su madre pueda reunirse con ella en Roma. «Ojalá pudiera ver lo hermosa que es Roma», dijo, «y recibir aquí atención médica».

La historia de Salem

Salem Abumustafa, originario de Jan Yunis, también habló de la devastación dejada en Gaza. El estudiante de 20 años explicó que dejó a su familia viviendo en una tienda de campaña, sin electricidad y luchando diariamente para encontrar agua y otros bienes esenciales.

«Nuestra casa de cuatro pisos fue destruida durante la guerra», contó.

Salem explicó que estudiar en Roma representa una oportunidad para devolver la esperanza a su familia tras meses de dificultades e incertidumbre.

«Vine aquí para tener un futuro mejor y para que mi familia se sienta orgullosa de mí», dijo.

Para concluir, Salem expresó sus sentimientos de gratitud, identidad y esperanza: «Larga vida a Palestina. Larga vida a Italia».

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15 mayo 2026, 09:43