El Papa en la PMA: Apoyo y esperanza a quienes ayudan a los más vulnerables
Patricia Ynestroza - Ciudad del Vaticano
Dentro de algunas horas, el Papa León XIV estará entrando a las oficinas del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, en donde dará su discurso a todos los presentes. Mientras, Vatican News entrevistó a uno de sus empleados, Mario Sibrian, hondureño jubilado recientemente, su último cargo era jefe de Seguridad de Vuelo. Le mencionamos el itinerario que hará el Papa: contemplará la conmemoración del Premio Nobel de la Paz otorgado al PMA en 2020 y dedicará un momento de silencio y oración ante el muro que honra la memoria de los trabajadores humanitarios fallecidos mientras asistían a las poblaciones más vulnerables.
Para Sibrian, ambos gestos representan el reconocimiento a una labor que muchas veces se desarrolla en medio de conflictos, desastres naturales y condiciones extremas.
Según relata, el entonces director ejecutivo, David Beasley, dispuso que cada trabajador recibiera una medalla conmemorativa como recuerdo de aquel logro histórico. “Fue muy significativo porque era la primera vez que una institución como el Programa Mundial de Alimentos recibía un reconocimiento de esa magnitud. También tuvo un impacto enorme en la moral de todo el personal”, señala.
Sin embargo, detrás de ese reconocimiento internacional también está el sacrificio de cientos de trabajadores humanitarios que han perdido la vida cumpliendo su misión.
La PMA trabaja en los lugares más difíciles del mundo
“El Programa Mundial de Alimentos llega precisamente a los lugares donde más se necesita la ayuda humanitaria. Muchas veces nuestros colegas pagan el precio máximo en situaciones extremadamente difíciles”, afirma.
Sibrian tuvo la responsabilidad de garantizar la seguridad de las aeronaves que transportan personal humanitario y suministros esenciales a regiones remotas o afectadas por conflictos. Su trabajo consistía en supervisar operaciones aéreas complejas y minimizar los riesgos en entornos donde la infraestructura suele ser limitada o inexistente.
“Era un trabajo técnico muy riguroso. Tuvimos incidentes, como ocurre en cualquier operación aérea, pero precisamente nuestra tarea era analizarlos y aprender de ellos. Cada incidente es una oportunidad para evitar que ocurra un accidente”, explica.
Entre los episodios más dolorosos que recuerda está el accidente de un avión ATR-42 en Pristina, Kosovo, en el que murieron 24 personas tras estrellarse la aeronave en una zona montañosa. También menciona la tragedia ocurrida en marzo de 2019 en Etiopía, cuando un Boeing 737 de Ethiopian Airlines cayó poco después de despegar de Adís Abeba, provocando la muerte de las 157 personas a bordo, entre ellas 21 miembros de las Naciones Unidas.
La labor de seguridad no se limita a las aeronaves. También implica la preparación constante de las tripulaciones que operan en regiones de difícil acceso. “Muchos de estos vuelos se realizan en zonas de selva, jungla o lugares donde todo es muy primitivo. Los pilotos deben saber cómo compensar esas condiciones para mantener los niveles de seguridad. Gracias a ello hemos logrado un récord muy positivo y el personal humanitario cuenta con un servicio confiable”, destaca.
Una logística para llegar donde nadie más puede
El despliegue de ayuda humanitaria requiere una coordinación internacional permanente. Según explica Sibrian, el PMA mantiene acuerdos con compañías aéreas previamente seleccionadas para responder rápidamente ante emergencias.
“Lo primero es identificar la empresa que se encuentra más cerca del lugar donde ocurre el desastre. Dependiendo de la zona, nuestro personal se desplaza hasta donde están los aviones disponibles. Cuando eso no es posible, los trabajadores viajan en vuelos comerciales hasta el punto más cercano y desde allí son trasladados por aeronaves humanitarias hacia la zona afectada”, explica. Este sistema permite movilizar rápidamente equipos de emergencia y suministros esenciales hacia comunidades aisladas por conflictos, inundaciones, terremotos o crisis alimentarias.
La importancia de la visita papal
Para Sibrian, la presencia del Papa representa mucho más que un acto protocolario. Considera que será un gran impulso moral para miles de trabajadores que diariamente enfrentan enormes desafíos para combatir el hambre en el mundo.
El exjefe de Seguridad de Vuelo considera que el mensaje del pontífice sobre la necesidad de combatir el hambre y proteger a los más vulnerables tendrá un impacto profundo en quienes trabajan sobre el terreno.
“Para la gente que está en el campo, esta visita es un gran apoyo. Es una señal de que el Papa está dando importancia a una organización que se sacrifica y que enfrenta desafíos realmente extraordinarios para llevar ayuda a quienes más la necesitan”, concluye.
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