Lanzan un proyecto de empoderamiento digital para mujeres líderes en África
Roma fue el punto de partida, pero África el horizonte. En la sede de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC – WUCWO) en Roma, el Gobierno de Taiwán presentó formalmente su apoyo al proyecto “Empoderamiento Digital para Mujeres Líderes y Redes Católicas en África”.
La ceremonia se realizó en formato híbrido, con participantes conectados en línea desde México, Somalilandia, Nigeria, Sudáfrica y los cinco países beneficiarios; una geografía de solidaridad que por sí misma dio cuenta del alcance de la alianza que se estaba inaugurando.
Con más de 115 años de historia, la UMOFC ha unido a mujeres católicas de todo el mundo en un servicio impregnado de fe. Reconocida por la Santa Sede en 2007 como Asociación Internacional Pública de Fieles, con estatus consultivo ante las Naciones Unidas (ECOSOC, Consejo de Derechos Humanos y FAO), estatus participativo ante el Consejo de Europa y membresía oficial en la UNESCO, la UMOFC representa a cerca de 8 millones de mujeres en aproximadamente 56 países. En 2023, en el marco de su primer proyecto en África sobre violencia contra la mujer, su Observatorio Mundial de Mujeres escuchó a más de 10.500 mujeres en 37 países africanos, documentando sus realidades y dando voz a quienes con mayor frecuencia permanecen invisibles.
La ceremonia en Roma fue coordinada por la secretaria general de la UMOFC, Lavinia Rocchi Carrera, quien presidió el acto y mantuvo el puente con los participantes de tres continentes. La presidenta general, Mónica Santamarina se dirigió a la asamblea desde México, al igual que los representantes diplomáticos de Taiwán en Somalilandia, Nigeria y Sudáfrica, y los puntos focales de los cinco países beneficiarios.
En su intervención, la presidenta general Santamarina situó la alianza en el contexto de años de escucha paciente y acompañamiento a lo largo del continente africano: “En los últimos años, a través del Observatorio Mundial de Mujeres de la UMOFC, hemos escuchado las voces de miles de comunidades africanas. Esas voces nos han dado una comprensión más profunda de las múltiples formas de violencia y discriminación que aún enfrentan, y del extraordinario liderazgo, la resiliencia y el compromiso de tantas mujeres que, dentro de sus comunidades, trabajan cada día por la dignidad, la justicia y la paz”, aseguró.
Santamarina describió el proyecto como expresión del espíritu que anima la misión global de la UMOFC. “Este proyecto encarna precisamente ese espíritu: responsabilidad compartida y confianza en el liderazgo de las mujeres como fuerza motriz de la transformación social. Espero que este encuentro sea el inicio de una alianza sólida”, dijo.
Al presentar la donación en nombre del Gobierno de Taiwán, el Embajador Anthony Chung-Yi Ho ante la Santa Sede ancló la iniciativa en un principio que está en el corazón de la doctrina social del Papa León XIV: la tecnología debe servir siempre a la persona humana, y la innovación no debe alejarnos de nuestra humanidad, pues “ante todo, debe acercarnos con mayor compasión, justicia y esperanza”. 15 computadoras por país, formación digital para 50 puntos focales locales, mentoring, una plataforma de comunicación compartida y asistencia técnica continua para mujeres líderes y redes católicas en Kenia, Uganda, Tanzania, Malaui y Ghana.
Los momentos más conmovedores de la ceremonia llegaron de las propias mujeres. Lucy Joceylin Vokhiwa, miembro de la Junta de la UMOFC en Malaui y ex presidenta nacional de la Asociación de Mujeres Católicas de Malaui, expresó directamente lo que la donación cambiará en la práctica: “Recibir computadoras y formación digital es mucho más que recibir equipos. Significa comunicarse con mayor frecuencia y eficacia, y escuchar de cerca a las mujeres para que sus historias sean contadas. Significa organizar reuniones, recopilar información y elaborar informes incluso cuando las reuniones presenciales son difíciles. Significa fortalecer nuestra red con mujeres líderes en toda África e intercambiar buenas prácticas entre nosotras”.
La hermana Teresa Mulenga, Hermana Teresiana del Niño Jesús de la Archidicesis de Lilongwe (Malaui) y punto focal de la UMOFC, añadió una perspectiva que va al corazón de la misión eclesial del proyecto: “Necesitamos evidencias. Y para hablar de evidencias, hace falta mucha recolección, análisis y aplicación de datos, lo que solo es posible con las herramientas que se van a proporcionar. Estas herramientas nos ayudan a dar voz a los sin voz y, sobre todo, a llegar a los responsables de las políticas públicas”.
Evaline Ntenga, vicepresidenta de la UMOFC para África y Presidenta de la WAWATA en Tanzania, ofreció su testimonio por video, describiendo el Observatorio Mundial de Mujeres como “una plataforma donde mujeres de diversas comunidades pueden compartir sus historias, sabiendo que sus experiencias darán forma a la incidencia política, la elaboración de políticas y las intervenciones prácticas”.
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