El Papa a los jóvenes políticos: no habrá paz si se descarta a los débiles
Alessandro Di Bussolo – Ciudad del Vaticano
«No habrá paz sin poner fin a la guerra que la humanidad se libra contra sí misma cuando descarta a los débiles, cuando excluye a los pobres, cuando permanece indiferente ante los refugiados y los oprimidos. Solo quien cuida de los más pequeños puede hacer cosas realmente grandes». Así se dirige el papa León XIV a los cien jóvenes líderes políticos de todos los continentes, protagonistas del encuentro «One Humanity, One Planet», reunidos esta mañana, 31 de enero, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico. «Vuestra labor», explica el Pontífice, «alcanza su máxima expresión cuando trabaja por una humanidad pacificada en la justicia».
Una semana residencial promovida por los Focolares
Del 26 de enero al 1 de febrero, estos jóvenes participan en Roma en la semana residencial que concluye el programa bienal de formación en acción política promovido por la ONG New Humanity del Movimiento de los Focolares, en colaboración con la Comisión Pontificia para América Latina y con el apoyo de la Fundación Porticus. La metodología es la del Hackathon, un taller intensivo en el que se trabaja para encontrar soluciones a problemas colectivos. A la audiencia con León XIV también asisten representantes de los centros del Movimiento Político por la Unidad de los Focolares.
Encuentro y trabajo en estilo sinodal
El Papa les recuerda que están unidos «en el compromiso político por la búsqueda del bien común» y que «las diferentes naciones, culturas y religiones a las que pertenecéis no son para vosotros motivo de rivalidad, sino de colaboración y crecimiento según un estilo sinodal».
Promover la paz desde donde trabajamos
El Pontífice agradece a los jóvenes comprometidos en sus países en el ámbito político y social por iniciativas como el proyecto «Cuatro sueños» de la Comisión Pontificia para América Latina, nacido de la intuición del Papa Francisco, que en la Exhortación Apostólica Querida Amazonia «invita a cultivar juntos los sueños eclesiales, ecológicos, sociales y culturales». El cuidado de estos ámbitos, explica, merece las mejores energías, «¡sobre todo en tiempos heridos por muchas injusticias, por la violencia y la guerra!». Ser líderes, añade, os lleva a una creciente responsabilidad por la paz, «no solo entre las naciones, sino allí donde vivís, estudiáis y trabajáis cada día».
La paz como don, alianza, promesa
La paz, reitera el papa León XIV, «es sobre todo un don, porque la recibimos de quienes nos precedieron en la historia: es un bien por el que hay que dar gracias». Además, es «una alianza que nos encarga un compromiso común: el de honrarla, cuando existe, y de realizarla, cuando falta». Por último, la paz es promesa, «porque sustenta nuestra esperanza en un mundo mejor y, como tal, es buscada por todas las personas de buena voluntad».
Formas de participación que involucren a todos los ciudadanos
Recordando la «función social insustituible» de la política, el Papa exhorta a los jóvenes líderes «a cooperar cada vez más en el estudio de formas participativas que involucren a todos los ciudadanos, hombres y mujeres, en la vida institucional de los Estados».
No hay paz si se excluye a los pobres
Una paz verdadera, subraya León XIV, no es posible si la humanidad descarta a los débiles, excluye a los pobres o «permanece indiferente ante los refugiados y los oprimidos», porque «solo quien se preocupa por los más pequeños puede hacer cosas realmente grandes». Y recuerda que la Madre Teresa de Calcuta, «santa de los últimos y premio Nobel de la Paz», afirmaba que «el mayor destructor de la paz es el aborto».
Una humanidad, un planeta, un Dios creador bueno
La conclusión del Pontífice está dedicada al compromiso de todas las religiones con la fraternidad universal. Sugiere que el título de la conferencia, «Una humanidad, un planeta», merece completarse con «Un Dios»:
Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí
