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La familia agustiniana celebra el primer aniversario de la elección del Papa

A un año de la elección de León XIV, las cuatro Órdenes de la familia agustiniana se unen para rendir homenaje al primer Pontífice agustino de la historia reciente. Lo hacen a través de cinco videos realizados en distintos idiomas, con testimonios y recuerdos de quienes vivieron de cerca aquel histórico 8 de mayo de 2025.

Sebastián Sansón Ferrari - Ciudad del Vaticano

“¿Dónde estabas el 8 de mayo de 2025 a las 19:23?”. A partir de esta pregunta, las cuatro Órdenes que integran la familia agustiniana -la Orden de San Agustín (OSA), la Orden de Agustinos Recoletos (OAR), los Agustinos Descalzos (OAD) y los Agustinos de la Asunción (AA)- han impulsado un proyecto editorial conjunto para felicitar al Papa León XIV en el primer aniversario de su elección.

La iniciativa se articula en cinco videos, producidos en cinco idiomas (español, italiano, portugués, francés e inglés) en los que los Superiores Generales evocan aquella tarde histórica en la que el mundo entero tenía la mirada fija en la chimenea de la Capilla Sixtina, aguardando la fumata blanca. Algunos estaban presentes en la Plaza de San Pedro; otros seguían el cónclave desde distintos países a través de los medios de comunicación. Sin embargo, todos comparten el mismo recuerdo y una emoción común: descubrir que uno de los suyos, “un hermano de hábito”, acababa de ser elegido Sucesor de Pedro.

“Era una opción que en el corazón de todos los agustinos estaba, y que contemplábamos con cariño. Cuando anunciaron el nombre del Cardenal Prevost, la alegría fue completa. Felices por el nuevo Papa que tenía la Iglesia, y mucho más felices todavía porque el que iba a sentarse en el trono de Pedro era un Papa agustino, un hermano nuestro”, afirma Fray Miguel Ángel Hernández Domínguez, OAR, Prior General de la Orden de Agustinos Recoletos.


Por su parte, el P. Joseph Farrell, OSA, Prior General de la Orden de San Agustín, recuerda con intensidad el instante en que escuchó pronunciar el nombre del nuevo Pontífice. Cuando oyó “Robertum Franciscum”, relata, lo invadió un júbilo incontenible: “Me quedé sin aire en los pulmones. Solté un grito audible. Un grito de alegría”.

Desde el otro extremo del planeta, el P. Nei Márcio Simon, OAD, Prior General de los Agustinos Descalzos, vivió ese momento en plena madrugada filipina. “Sentí una alegría inmensa al ver a un hijo de San Agustín siendo elegido Papa. Y, al mismo tiempo, sentí una llamada fuerte a vivir intensamente el carisma agustiniano”, explica.


También el P. Ngoa Ya Tshihemba, AA, Superior General de los Agustinos de la Asunción, acogió las primeras palabras del nuevo Pontífice de manera profundamente personal. “Cuando dijo ‘la paz sea con vosotros’, pensé enseguida en mi pueblo, en mi país, el Congo, que sufre desde hace años y necesita esa paz. La acogí en mí, y tuve la impresión de poder transmitirla a los míos”.

A estas voces se suma, en el video en italiano, el testimonio de Monseñor Luis Marín de San Martín, OSA, Limosnero de Su Santidad y Prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, quien revive aquel instante como uno de los más significativos de su vida: “Una emoción intensa, una gran alegría y un afecto profundo por Robert Prevost y por la Orden Agustiniana. Fue uno de los momentos más bellos de mi vida”.


La pieza en español reúne además al P. Javier Pérez Barba, OSA, Secretario General de la Orden de San Agustín, y a Mons. Víctor E. Villegas, OAR, Obispo de Chota, en Perú. Desde contextos distintos -Roma y los Andes peruanos- ambos evocan el mismo momento de sorpresa y emoción compartida.

Para el P. Pérez Barba, el instante más conmovedor no fue visual, sino auditivo: “Me impactó, incluso más que verlo en el balcón o en las pantallas, escuchar su voz: una voz familiar, pero que en ese momento había adquirido ya una nueva dimensión”.

Desde el norte del Perú, Mons. Villegas siguió el anuncio desde el obispado, acompañado por sus sacerdotes. “No lo podíamos creer. Salté de alegría, salté textualmente. Se notaba en los rostros: que uno nuestro fuera ahora el Santo Padre. Eso ha marcado nuestras vidas”, recuerda.

Las cuatro Órdenes agustinianas presentan esta iniciativa como un gesto sencillo, pero profundamente significativo: dejar constancia, mediante imágenes y testimonios, de cómo la familia que dio a la Iglesia al Papa León XIV recibió aquella noticia histórica y desde dónde desea acompañarlo hoy en su ministerio petrino.

En todas las versiones del proyecto resuena la misma referencia temporal: aquel 8 de mayo de 2025, a las 19:23, cuando la familia agustiniana, dispersa por el mundo, se descubrió unida en un mismo latido.

Un año después, sus miembros expresan el deseo de renovar juntos el ideal agustiniano de “una sola alma y un solo corazón orientados hacia Dios” (Regla de San Agustín, I), iniciando junto al Papa León XIV una nueva etapa de comunión visible al servicio de toda la Iglesia.

 

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08 mayo 2026, 08:26