Parolin: En tiempos de realidad virtual, la “concreción” de Frassati orienta el camino
Edoardo Giribaldi – Roma
El mundo virtual, la inteligencia artificial: la época actual parece moverse entre límites cada vez más intangibles, en un tiempo marcado por la “posverdad”. En este escenario, el riesgo es perder puntos de referencia estables. Precisamente por ello, resuena con fuerza la “concreción de la verdad”, testimoniada por Pier Giorgio Frassati, una presencia que se convierte en una “luz” capaz de ofrecer orientación y profundidad al “camino” del hombre contemporáneo, expresó el cardenal secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, quien este 17 de enero presidió la Misa con la exposición de las reliquias de san Pier Giorgio Frassati en la iglesia de la Domus Mariae de Roma.
La nueva libertad que ofrece Jesús
En su homilía, el cardenal destacó cómo la presencia de las reliquias hace casi “perceptible físicamente” que Frassati sigue caminando junto a la Iglesia, en particular, junto a la Acción Católica Italiana, “a la que tanto amó” y a la que se dedicó con auténtica “pasión juvenil”. Recordando las lecturas del segundo domingo del Tiempo Ordinario, Parolin se centró en el testimonio de Juan Bautista: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. Y explicó cómo en Jesús se revela “la única verdadera posibilidad de salvación”, que no elimina la libertad humana, sino que la transforma, dando vida a una “relación nueva y liberadora”.
Oración, acción y sacrificio
El purpurado recordó cómo al joven santo le gustaba sintetizar su compromiso con la Acción Católica en tres palabras: oración, acción y sacrificio, proponiéndolas a sus amigos como un auténtico “programa de vida”. Frassati, precisó el secretario de Estado del Vaticano, no es un ideal inalcanzable, sino un testigo concreto que, “despertando nuestro deseo”, orienta y sostiene el camino de todos.
Entre los signos de novedad que representa la figura de Frassati, Parolin también citó las palabras del líder socialista Filippo Turati, quien, tras la muerte del joven turinés, escribió: “Lo que se lee sobre él es tan nuevo e inusual que llena de reverente asombro incluso a quienes no comparten su fe”. Frassati, concluyó, demostró el poder del servicio y la radical novedad de Cristo, que vino “no para ser servido, sino para servir”, una lógica capaz de sanar las relaciones humanas y contrastar “la dominación de los asuntos humanos según el derecho del más fuerte”.
Las reliquias del joven santo
Al término de la celebración, el relicario se colocó en la iglesia. Realizado con ocasión de la canonización del 7 de septiembre de 2025 y presentado por primera vez en la Plaza de San Pedro, contiene un fragmento de una prenda que perteneció a Frassati. La obra, firmada por la hermana Maria Agar Loche, está inspirada en el célebre lema del joven santo: “¡Hacia lo alto!”.
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