La Santa Sede a la OMS: Garantizar el respeto a la dignidad humana en los trasplantes
Vatican News
En el trasplante de células, tejidos y órganos humanos, la Santa Sede pide una vigilancia constante sobre las donaciones, garantizando que sean voluntarias y no remuneradas, y que se evite cualquier explotación de seres humanos, ya que el cuerpo humano nunca debe ser tratado como un objeto de comercio. También condena el uso de células y tejidos fetales derivados de fetos abortados y anima a la comunidad científica a orientar sus innovaciones hacia el uso de células madre y tejidos adultos de origen legítimo, obtenidos por medios éticos, como forma de abordar la escasez de trasplantes de órganos, células y tejidos. Así lo destacó este 3 de febrero, el monseñor Ettore Balestrero, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales con sede en Ginebra, en una declaración pronunciada durante la 158ª sesión del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud. El punto 9 de la sesión abordó la cuestión de la cobertura sanitaria universal, y en concreto el aumento de la disponibilidad, el acceso ético y la supervisión de los trasplantes.
Respeto a la dignidad humana de donantes y receptores
En relación con la propuesta de la OMS de "Estrategia mundial para la donación y el trasplante de células, tejidos y órganos humanos", el Arzobispo Balestrero reconoce las garantías de que la iniciativa "se basa en el respeto a la dignidad tanto de los donantes como de los receptores, el acceso equitativo a la atención sanitaria y la optimización de la seguridad". La Santa Sede siempre ha afirmado que "la donación de órganos después de la muerte es un acto noble y meritorio, y una profunda expresión de 'generosa solidaridad'". Sin embargo, los trasplantes "deben realizarse siempre de forma ética y con respeto a la dignidad humana".
Condiciones para los trasplantes de donantes animales
En relación con el sexto objetivo estratégico de la estrategia propuesta: "Inversión en crecimiento e innovación", en particular en lo que respecta a la biotecnología y los xenotrasplantes, el Observador Permanente de la Santa Sede destaca las tres condiciones que deben garantizarse para los xenotrasplantes como alternativa a los trasplantes de órganos humanos. En primer lugar, la seguridad: los médicos deben evaluar "el posible impacto objetivo y subjetivo que un órgano o tejido de origen animal pueda tener en la identidad del receptor humano". A continuación, debe preservarse la identidad personal del receptor y, por lo tanto, su integridad psicológica o genética. En particular, "el trasplante de órganos reproductivos o partes del cerebro humano, responsables de la identidad personal, es moralmente inaceptable". Por último, el bienestar animal: "debe evitarse todo sufrimiento innecesario de los animales".
No al uso de células madre de embriones in vitro
Por último, la declaración de Balestrero aborda los temas de la biotecnología y la bioingeniería. Si bien estas tecnologías podrían afectar la satisfacción de la demanda de órganos, células y tejidos, la Santa Sede las considera moralmente inaceptables y condena firmemente el uso de células madre embrionarias pluripotentes. Estas células se derivan de los llamados embriones "excedentes" tras procedimientos de fertilización in vitro. La Santa Sede también condena el uso de células y tejidos fetales derivados de fetos abortados, ya que "los seres humanos deben ser respetados como personas desde el momento de la concepción".
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